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» » » » Los orígenes del legendario Kraken

Referencia: Phys.org,
"The real-life origins of the legendary Kraken"
por Rodrigo Brincalepe Salvador, 1 de enero 2016
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El Kraken es quizá el mayor monstruo imaginado por la humanidad. En el folklore nórdico, se decía que rondaba los mares de Noruega e Islandia hasta Groenlandia. El Kraken hostigaba a los barcos y existen muchos informes pseudocientíficos (incluso algunos oficiales navales) que relatan el ataque a los barcos con sus fuertes brazos. Cuando esta estrategia fracasaba, la bestia empezaba a nadar en círculos alrededor de la nave, creando un poderoso remolino para arrastrar la embarcación hacia abajo.


Por supuesto que, como todo monstruo que se precie, necesita gustar de la carne humana. Las leyendas dicen que el Kraken podía devorar a toda la tripulación de un buque a la vez. Pero, a pesar de su temible reputación, el monstruo también podía traer beneficios: Nadaba acompañado de enormes bancos de peces que le caía en cascada por la espalda cuando salía del agua. Por lo tanto, los pescadores valientes podían arriesgarse a acercarse a la bestia y asegurarse una captura abundante.

La historia del Kraken se remonta a un relato escrito en 1180 por el rey Sverre de Noruega. Al igual que con muchas otras leyendas, el Kraken comenzó con algo real, basado en las observaciones de un animal real, el calamar gigante. Para los antiguos navegantes, el mar era traicionero y peligroso, ocultando una horda de inconcebibles monstruos en sus profundidades. Cualquier encuentro con un animal desconocido obtenía la ganacia mitológica de las historias de los marineros. La historia se encargaba de aumentando la narrativa al respecto.

Leyenda científica

Los profesores, Erling Sivertsen y
 Svein Haftorn, midiendo calamares
 gigantes encontrados en Ranheim,
Noruega. Crédito: NTNU Museum of
Natural History and Archaeology, 1954
La fuerza del mito se hizo tan fuerte que aún podía encontrarse el Kraken en los primeros estudios científicos modernos de Europa sobre el mundo natural, en el siglo XVIII. Ni siquiera Carl Linnaeus, padre de la clasificación biológica moderna, pudo evitarlo e incluyo el Kraken entre los moluscos cefalópodos en la primera edición de su innovador Systema Naturae (1735).

En 1853, se encontró un cefalópodo gigante varado en una playa danesa, el naturalista noruego, Japetus Steenstrup, recuperó el pico del animal y lo utilizó para describir científicamente al calamar gigante, Architeuthis dux. De esta manera, la leyenda fue convertida oficialmente entrando en los anales de la ciencia, devolviéndonos la imagen del Kraken, el animal que originó los mitos.


Después de 150 años de investigación sobre el calamar gigante que habita en todos los océanos del mundo, todavía hay mucho debate sobre si representan una sola especie o veinte. Los más grandes Architeuthis registran longitudes de  18 metros, incluyendo el más largo par de tentáculos, pero la gran mayoría de los especímenes son mucho más pequeños. Los ojos del calamar gigante son los más grandes del reino animal y son cruciales en las oscuras profundidades donde habita (hasta 1.100 metros de profundidad, tal vez llegando a los 2.000 m.)

Como otras especies de calamar, el Architeuthis tiene bolsas en sus músculos que contienen una solución de amonio que es menos denso que el agua del mar. Esto permite al animal flotar bajo el agua, lo que significa que puede mantenerse flotando de forma constante, sin nadar activamente. La presencia del desagradable amonio en sus músculos también es, probablemente, la razón por la que los calamares gigantes aún no han sido pescados hasta casi su extinción.


¿Cazador o presa?

Durante muchos años, los científicos debatieron si el calamar gigante era un cazador rápido y ágil, tal como se supone de un poderoso depredador de leyenda o un cazador de emboscada. Después de décadas de debate, una respuesta llegó en 2005 con el material fílmico inédito de unos investigadores japoneses, T. Kubodera y K. Mori. Filmaron a un Architeuthis vivo en su hábitat natural, a 900 metros de profundidad en el Pacífico Norte, demostrando que es, de hecho, un nadador rápido y potente, con sus tentáculos listos para capturar a sus presas.
Original del monstruo de "Veinte mil leguas de viaje submarino". A. de Neuville and E. Riou [1870]. wikimedia.
A pesar de su tamaño y velocidad, el Architeuthis tiene un depredador: el cachalote. Las batallas entre estos titanes deben ser frecuentes, ya que es común encontrar cicatrices en la piel de los cachalotes dejadas por los brazos y tentáculos de los calamares, que tienen ventosas alineadas con las estructuras quitinosas de afilados dientes. Pero el Architeuthis no tiene músculos en sus tentáculos que pueda usar para constreñir a su presa, así que nunca puede superar en un duelo al cachalote. Su única opción es huir, cubriendo su escape con la habitual nube de tinta de calamar.
Reconstrucción de una batalla épica entre un calamar gigante y un cachalote. Crédito: American Museum of Natural History
Aunque ahora sabemos que no es sólo una leyenda, el calamar gigante sigue siendo el gran animal más esquivo del mundo, lo que ha contribuido en gran medida a su aura de misterio. Muchas personas hoy en día todavía se sorprenden de saber que realmente existen. Después de todo, incluso después de tanta investigación científica, el Kraken sigue vivo en imaginación popular gracias a las películas, libros y juegos de ordenador, aunque a veces se convierte en una mitología que representa el mal, como en la de 1981 (y 2010), de una antigua épica griega "Clash of the Titans". Estas representaciones han llegado a definir en la mente del público a una bestia que acecha en los barcos hundidos, a la espera de buzos imprudentes.

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- Fuente: The Conversation .
- Imagen 1: Credit: Mary Evans Picture Library/Alamy
- Vídeo  Kraken - Clash Of The Titans .

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