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» » » El millón de rocas espaciales que deberíamos saber dónde están

Referencia: NewScientist.com .
“Know thy enemy: the million space rocks we must find”
por Martin Rees, 4 diciembre 2014

Ya es hora de aumentar el esfuerzo dedicado a encontrar los muchos objetos pequeños cercanos a la Tierra que podrían desencadenar enormes catástrofes en nuestro planeta, dice el astrónomo Martin Rees.


Vigilando atentamente los asteroides. Crédito, Dan Durda/Sentinel Mission.

La mayoría de nosotros hemos oído hablar de los impactos prehistóricos que daban a una serie de extinciones masivas en la Tierra. Cada 10 millones de años aproximadamente, un objeto de varios kilómetros de diámetro se acerca a la Tierra, un asteroide, o tal vez un cometa, y su impacto crea una catástrofe en todo el planeta. Estos enormes impactos son muy poco probables que ocurran a lo largo de nuestras vidas, sin embargo, a su vez, podrían ocurrir en cualquier momento. Afortunadamente, los astrónomos han descubierto alrededor del 95 por ciento de asteroides de más de un kilómetro de diámetro que cruzan nuestra órbita.

Pero la Tierra está en una galería de tiro, que durante todo el tiempo está siendo impactada por los objetos más pequeños. Estos son mucho más numerosos pero menos documentados, y su búsqueda es más difícil. Pueden causar una devastación regional o local. Un cuerpo de 300 metros de diámetro que cayera en el Atlántico podría producir tsunamis que devastarían la costa este de los EE.UU. y gran parte de Europa.

Impactos frecuentes

Los impactos pequeños son aún más frecuentes. Uno de ellos, causado por un objeto estimado en decenas de metros de diámetro, golpeó Siberia en 1908. El llamado fenómeno Tunguska liberó una energía equivalente a una bomba nuclear de 10 megatones. Arrasó más de 2.000 kilómetros cuadrados de bosque, y podría haber causado millones de víctimas de haber caído en una ciudad. Las últimas estimaciones indican que hay alrededor de un millón de objetos del tamaño de Tunguska que atraviesan la órbita de la Tierra. Tan sólo el 1 por ciento han sido identificados, por lo que sigue siendo un gran reto.

Entre las iniciativas para responder a este desafío están las de la Fundación B612, en Menlo Park, California, que lleva el nombre del asteroide del cuento infantil “El Principito”.

La organización tiene previsto desarrollar la nave espacial Sentinel, que girando alrededor del Sol porte un telescopio infrarrojo capaz de detectar posibles asteroides que crucen la órbita terrestre que superen los 50 metros de diámetro. Si sus órbitas pueden rastrearse con suficiente precisión, sería posible saber, con años de antelación, aquellos que representan una amenaza. Con una advertencia de impacto, podrían tomarse medidas de evacuación de las zonas más vulnerables.

Empujando al asteroide

Incluso mejor noticia sería que podamos desarrollar una tecnología para protegernos de este siglo. Esto, y hay que decirlo enfáticamente, no se puede hacer por "bombardeándolos", como en las películas ‘Deep Impact’ y ‘Armageddon’. Eso sólo conseguiría romper el asteroide o cometa, creando fragmentos en órbitas impredecibles que, en su conjunto, podrían causar todavía más daño.

Lo que se necesita es un pequeño "empujón" para cambiar la velocidad del objeto, garantizando así que cruza la órbita de la Tierra un poco antes o más tarde de lo que debería según su trayectoria. Esto podría hacerse golpeándolo con un proyectil, o mediante el uso de un ingenioso tractor de gravedad ideado por Ed Lu, astrofísico y ex-astronauta que encabeza el proyecto Sentinel.

El riesgo de asteroides no es la única amenaza a la que nos enfrentamos, hay otras, como el cambio climático; pero de todos los riesgos naturales, incluyendo las erupciones volcánicas, los terremotos y los fenómenos meteorológicos extremos, el de los asteroides es el único que en principio podría ser predecible.

Si se calculara una prima de seguro de la forma habitual, multiplicando la probabilidad de que ocurra un evento por el coste de sus consecuencias, podría valer la pena gastar cientos de millones de dólares al año para reducir el riesgo de impacto de asteroides. Y por eso me alegro de apoyar una campaña pública que incluye una llamada para el incremento de financiación para descubrir los objetos cercanos a la Tierra, y que esperamos aumente los fondos en esfuerzos tan vitales como Sentinel.


- El Día de Concienciación de los Asteroides que se ha puesto en marcha tendrá lugar el 30 de junio del próximo año, en el aniversario del evento Tunguska.
- Martin Rees es Astrónomo Real del Reino Unido y uno de los patrocinadores del proyecto Sentinel de la Fundación B612.
- Imagen: Vigilando atentamente los asteroides. Crédito, Dan Durda/Sentinel Mission.
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Editor del blog Pedro Donaire

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