Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » » » El concepto de corrupción: la corrupción legalizada

Pedro Donaire

Que unas personas destinen dinero público a lucrativos negocios propios o favoreciendo a amigotes, todos estamos de acuerdo en etiquetarlo como corruptos (en Wikipedia, ofrecen una hermosa panoplia de epítetos para casos de corrupción política, como uso ilegítimo de información privilegiada, tráfico de influencias, pucherazos, sobornos, extorsiones, fraudes, malversación, prevaricación, cooptación, nepotismo, impunidad, etc.). Pero el concepto puede ir más allá de lo que meramente se presenta ante nuestros ojos a través de los medios de comunicación. Es importante saber lo que concebimos como corrupción.


El sistema permite una serie de acciones que, pese a estar dentro de la 'legalidad existente', una postura política transparente no debería verlas con buenos ojos. Resulta obvio que dicha 'legalidad existente' es fruto de las mismas leyes que aprueban los mismos gobernantes.

Que diputados y senadores tengan wifi de banda ancha en su casa, móviles, portátiles, pluses de transporte cuando en realidad residen en el mismo lugar, súper-planes de pensiones gratuitos, aforamientos para impedir la incriminación judicial, en fin, todo ese tipo de prebendas que estamos demasiado acostumbrados a escuchar, me parece que se pueden titular como 'corrupción legalizada', ya que ahondan en la discriminación y los privilegios.

Que exista una Administración paralela, llena de sitios llamados Agencias, Plataformas, Direcciones, Institutos variopintos, Empresas Públicas, etc., donde dar empleo a su allegados, afines y correligionarios, basándose en una ley que les permite la figura de 'cargos de libre designación', y que además, tales estructuras administrativas no están justificadas fehacientemente su utilidad, llevándose del erario público entre unos y otros cantidades indecentes de dinero cifradas en muchísimos millones de euros ... Todo ello me parece también 'corrupción legalizada'.

Que los gobiernos decidan subvencionar empresas a través de una legislación laboral para hacer que los trabajadores resulten más baratos a dichas empresas, eso no es más que mantener a las empresas ineficientes, haciendo que tales empresas dependan de la Administración. Eso es un despilfarro de dinero y un desvío del dinero público con el fin de tomar el control económico y preparar el terreno para los favores a los políticos, o sea, la oligarquía. Por no nombrar a esos megaproyectos nunca acabados, que lo único que han servido es para la foto política del momento y después sepultar cientos de millones entre la desidia y negligencia y los oscuros intereses políticos-empresariales. No cabe otra que decir que esto es 'corrupción legalizada'.

Que se subvencionen los sindicatos, Iglesia, patronal y partidos políticos es otro perverso y despilfarrador fin oneroso hacia las arcas públicas, cuya conveniencia política es francamente de dominación sociopolítica. Otra forma de 'corrupción legalizada'.

Que los gobiernos se dediquen a 'crear empleo' despilfarrando miles de millones en diversos planes para que trabajadores levanten las calles y las vuelvan a cerrar, es decir, empleos vacíos que no generan riqueza alguna. Esto es un desvío de fondos públicos hacia otros fines que no son los servicios al ciudadano. También es 'corrupción legalizada'.

Entre tanto, continúan endeudándose y subiendo impuestos hasta límites insostenibles, con tal de dar unos menguados servicios, recortados drásticamente, en lugar recortar de las estructuras de corruptelas legalizadas y establecidas y de las controladoras y onerosas regulaciones del mercado, de las que en este artículo sólo doy pinceladas.

Supongo que en este momento se me escapan muchas otras cosas por decir, sin embargo, creo que el concepto de corrupción realmente debería ampliarse, al menos lo suficiente, para que de una vez por todas pongamos coto a los desmanes de una casta gobernante, y sobre todo que quede claro que los gobiernos no están por encima de la ley y que su posición dominante no les faculta a hacer y decidir lo que les viene en gana. Mientras estas cosas no queden claras, ni los viejos ni los nuevos partidos servirán para configurar una política que asuma auténticamente el reto de defender y respetar los derechos y libertades de los ciudadanos y una apuesta seria por la creación de riqueza.


- Imagen: copyright Banegas.
.

,

,

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales