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» » Por qué perdemos de vista objetos en los cambios visuales sutiles

Referencia: ScienceDaily.com .
por Yasmin Anwar, 30 de marzo 2014

¿Ha notado cómo la camiseta de Harry Potter cambia de repente de un cuello redondo a una camisa tipo Henley en 'La Orden del Fénix', o cómo el croissant de Julia Roberts en 'Pretty Woman' se transforma inexplicablemente en una torta? No te preocupes si te perdiste las ‘meteduras de pata’ por continuidad. Los científicos de la UC Berkeley y el MIT han descubierto ese mecanismo cerebral que nos puede convertir en ciegos a los cambios sutiles del cine y en el mundo real.


Han descubierto el "campo de continuidad", por el que fundimos visualmente objetos similares en un marco de tiempo de 15 segundos, de ahí que el salto mencionado previamente del cuello redondo al tipo henley pasa desapercibido. A diferencia de las películas, los objetos del mundo real no cambian espontáneamente de, digamos, un croissant a una tortita en cuestión de segundos, por lo que el campo de continuidad permite estabilizar lo que vemos a través del tiempo .

"El campo de la continuidad suaviza lo que de otro modo sería una percepción nerviosa de las características de un objeto a través del tiempo", señalaba David Whitney, profesor asociado de psicología en la Universidad de Berkeley y autor principal del estudio publicado el 30 de marzo en la revista Nature Neuroscience. "En esencia, ponemos juntos los diferentes objetos físicamente similares, pero no los radicalmente distintos", añadió Whitney. "Esto es sorprendente, porque significa que el sistema sacrifica la exactitud visual por el bien de la percepción continua y estable de los objetos."

Por el contrario, sin este campo de continuidad, seríamos hipersensibles a cada fluctuación visual provocada por las sombras, el movimiento y muchos más factores dinámicos. Por ejemplo, las caras y los objetos parecerían transformarse de un momento a otro, en un efecto similar a estar bajo los efectos de drogas alucinógenas, indicaban los investigadores.

"El cerebro ha aprendido que el mundo real no suele cambiar de repente, y aplica este conocimiento para hacer que nuestra experiencia visual sea más consistente de un momento a otro", comentó Jason Fischer, becario postdoctoral en el MIT y autor principal del estudio, que se llevó a cabo cuando doctorando en el laboratorio de Whitney en la UC Berkeley .

Para establecer la existencia de dicho campo de continuidad, los investigadores hicieron que los participantes del estudio vieran una serie de barras, o rejillas, en una pantalla de ordenador. Las rejillas aparecían en ángulos aleatorios una vez cada cinco segundos.

Los participantes debían ajustar el ángulo de una barra blanca para que se correspondiera con el ángulo de cada rejilla que acababan de ver. Repitieron esta tarea con cientos de rejillas colocadas en distintos ángulos. Los investigadores descubrieron que en lugar de hacer coincidir con precisión la orientación de la rejilla, los participantes promediaron el ángulo de las tres rejillas vistas más recientemente.

"A pesar de que la secuencia de imágenes fue aleatoria, la percepción de cualquier imagen que se daba era sesgada fuertemente hacia las últimas imágenes que veían", subrayó Fischer, que llamó a este fenómeno "dependencia perceptual en serie".

En otro experimento, los investigadores pusieron las rejillas alejadas de la pantalla del ordenador, y encontraron que los participantes no fundían los ángulos cuando los objetos eran muy distantes. Esto sugiere que los objetos deben estar, además, cerca, para que el efecto de continuidad pueda funcionar.

Como ejemplo cómico de cómo veríamos las cosas si no hubiera un campo de continuidad, sirva este comercial de MIO squirt juice.


- Fuente : Universidad de California - Berkeley.
- Imagen: Cambio de camiseta de Harry Potter en 'La Orden del Fénix'. Crédito: UC Berkely
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