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» » Ver en la oscuridad el movimiento de tus manos

Por Susana Martínez-Conde, 4 de noviembre 2013

Nuestro sistema nervioso es muy bueno para establecer conexiones. Es capaz de aprender el nombre de su jefe el primer día de trabajo y desde entonces lo asocia con su cara. Si disfrutas de un nuevo alimento en un restaurante, comienzas a pedirlo cuando vas a comer.

La repetición de experiencias como éstas fortalecen las conexiones neuronales y forman las bases de las fuertes expectativas acerca de nuestras experiencias sensoriales. Si tiene hijos o ha interactuado con niños muy pequeños, posiblemente recuerde el momento en que empezaron a descubrir sus propias manos.

Los bebés ondean y giran sus manos delante de su cara una y otra vez, por unos minutos o durante todo el día. Algunas semanas o meses después, dejan de jugar ese juego: se han dado cuenta de que las manos son de ellos mismos y que pueden moverlas de ciertas maneras para lograr resultados concretos. Ellos han asociado la imagen visual de sus manos y su cinemática relacionada de forma duradera. Esta asociación se mantendrá y se hará más fuerte a través de su infancia y en su vida adulta. En muchas personas, el enlace será tan robusto que movimiento de la mano, por si mismo, producirá una imagen visual, incluso en la oscuridad total.

Un equipo de científicos de las Universidades de Rochester y Vanderbilt ha descubierto que los participantes de un estudio pueden ver, y seguir con sus ojos, una imagen fantasmal de su mano cuando la agitan delante de sus ojos completamente ocluidos.

Algunos de los sujetos del experimento en el que la ilusión visual se mostraba más fuerte eran sinestésicos de grafema-color: estas personas experimentan que los números y letras tienen colores particulares.

Intente replicar este experimento en casa: En la más completa oscuridad, mueva la mano lentamente en frente de su cara y pruebe a ver si puede discernir el movimiento (ilusorio). Luego haga que alguien más agite su mano delante de su cara en ese mismo lugar. La cinemática de su propia mano podrá producir una ilusión en el primer caso, pero la cinemática de la mano de la otra persona no va a generar ninguna sensación comparable, porque su cerebro no ha aprendido a asociar su experiencia visual con el movimiento de la mano.


- Autor: Susana Martínez-Conde y Stephen L. Macknik son directores de laboratorio en el Instituto Neurológico Barrow en Phoenix.
- Imágenes de Psychological Science. Pin it.
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