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» » » » La comprensión del cerebro y de la mente, ¿la última frontera de la ciencia?


Referencia: The.Conversation.com .
por Fred Mendelsohn, 4 de octubre 2013

El cerebro y la mente son dos caras de la misma moneda. Siempre hemos querido entender cómo funcionan nuestras mentes, pero, hasta hace muy poco se carecía de las herramientas necesarias para investigar el cerebro.


El tejido del cerebro es el objeto más complejo del universo conocido. Sus 100 mil millones de células nerviosas (cerca de 20 veces el número de personas sobre la tierra), están cada una conectada a miles de otras células nerviosas en una red asombrosamente compleja.

Se han hecho enormes avances que en la comprensión de los procesos químicos y eléctricos que comunican las células nerviosas entre sí, pero aún queda mucho por descubrir .

Uno de los más grandes misterios es el proceso por el cual esta red extremadamente complicada genera la conciencia, la percepción, el comportamiento y las emociones. Y cómo es posible que haga todo esto al mismo tiempo que procesa las entradas sensoriales y controla los músculos y todos los demás órganos.

¿Cómo llegué hasta aquí?

Decidí trabajar en neurociencias en 1980 debido a mi interés en las causas que producían la presión arterial alta. Aunque las hormonas producidas por el riñón, la glándula suprarrenal y otros sitios, todos son capaces de modular la presión arterial, se hacía cada vez más claro la enorme importancia del cerebro.

Comenzamos mapeando sitios del cerebro donde hormonas particulares podrían actuar de moduladores del fluido corporal y del equilibrio de la sal y la presión arterial. Los resultados fueron excitantes, apuntando a nuevas formas de actuar de las hormonas y los neurotransmisores en el cerebro.

Pronto, mi interés se fue extendiendo más allá de la presión arterial fascinado por cómo el cerebro utiliza los transmisores químicos. Cuando empecé a trabajar en medicina en 1960, no existía ninguna imagen de la estructura de un cerebro vivo, el cráneo representaba una barrera casi impenetrable para el entendimiento.

Todo esto cambió con la invención del escáner CT en 1967 y el escáner de resonancia magnética (MRI) en 1973. El MRI proporciona ahora, rutinariamente, imágenes estructurales exquisitamente detalladas, así como imágenes de la función cerebral, que se conocen como fMRI.

Atención creciente

La neurociencia se ha ido convirtiendo en una de las zonas más interesantes y activas de la ciencia. Abarca la medicina, la psicología y la psiquiatría, tiene fuertes vínculos con la biología, bioquímica, endocrinología y descansa sobre el comportamiento en fisiología, química, física y en las matemáticas.

Las acciones del cerebro subyacen a toda nuestra vida mental, nuestros pensamientos, emociones y creencias. Las explicaciones que creamos y la forma en que procesamos la información tienen un gran efecto sobre nuestro estado de ánimo y comportamiento.

Estamos empezando a entender cómo las anormalidades de la transmisión nerviosa en las sinapsis pueden causar enfermedades que van desde el autismo a la esquizofrenia, cómo los niveles de diferentes transmisores químicos pueden afectar el estado de ánimo, ansiedad, agresividad e incluso amor y compromiso.

Comprender la enormemente complicada red cerebral parecía una tarea imposible, cada vía parecía utilizar su propia combinación específica de transmisores químicos.

Sin embargo, mediante la combinación de la genómica y la óptica, ahora es posible controlar y modular la actividad de las vías específicas en un cerebro vivo.

El cerebro cambiante

Estamos acostumbrados a creer que la red cerebral de intrincadas conexiones quedaba fijada después de la primera infancia. Pero ahora sabemos que el cerebro es altamente plástico y cambiante, siendo capaz de modificar su estructura y funciones en respuesta al aprendizaje y la memoria.

La recuperación de una lesión y la respuesta a la enfermedad dependen en gran medida de la plasticidad neural. Esta plasticidad es la más activa en la primera infancia, a pesar de que persiste durante toda la vida.

En los niños pequeños, las influencias ambientales pueden tener efectos profundos y duraderos en el desarrollo del cerebro. Estos efectos pueden ser negativos cuando afrontan la desnutrición o la privación de cariño y la atención y estimulación mental y física.

Por el contrario, la provisión de estas necesidades y un rico ambiente cultural e intelectual pueden contribuir a un desarrollo óptimo.

Siendo consciente

Paralelo a estas comprensiones, a nivel celular y sus redes, la neurociencia han producido importantes descubrimientos sobre la mente. Uno de ellos es el desarrollo de la terapia de comportamiento cognitivo que puede aliviar la ansiedad y la depresión.

Otro es el redescubrimiento del oeste de la meditación y el entrenamiento de la mente, los cuales pueden reducir la ansiedad y mejorar la función mental y el bienestar.

Nos encontramos en medio del florecimiento de la neurociencia. Podemos esperar grandes avances en la comprensión de cómo funciona el cerebro normal y de cómo se produce un mal funcionamiento en los trastornos cerebrales.

Esto conducirá a tratamientos radicalmente nuevos y más eficaces y, en definitiva, a la prevención de los trastornos cerebrales tan frecuentes que afectan a nuestra sociedad.


- Autor: Fred Mendelsohn, es profesor emérito en la University of Melbourne
- Ilustración: El tejido cerebral es el objeto más complejo del universo conocido. Dr Case/Flickr
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Editor del blog Pedro Donaire

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