Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » » Las tradiciones de la Ciencia


Referencia: ThunderBolts.info .
por Rens van der Sluijs, 24 de junio 2013


La ciencia y la tradición popular se supone que son dominios estrictamente separados del conocimiento, pero en la práctica a menudo se funden uno con el otro.


La imagen de este enlace muestra un intento por mapear todo el universo visible. Las galaxias tienden a acumularse en grandes capas y supercúmulos de galaxias que rodean enormes huecos que dan al universo una apariencia celular.

Desde la Ilustración, la gente ha hecho una distinción bastante rígida entre las ideas sobre el cosmos formuladas por pensadores individuales de forma racional, y aquellas expresadas colectivamente por pueblos enteros, generalmente arraigadas en la memoria popular. Las primeras son etiquetadas como ciencia, teoría de la naturaleza o cosmología y la segunda como cosmología tradicional o mitología. La diferencia teórica entre los paradigmas científicos y tradicionales del cosmos sin duda debe estar muy claros.

Mientras que la primera idea se reinventa continuamente a sí misma, en respuesta a los últimos avances, la otra es conservadora por naturaleza. Mientras la una avanza a medida que evoluciona, la otra mira hacia atrás a medida que va decayendo. Y en tanto que la primera no tolera inconsistencias lógicas, la última las admite felizmente.

No obstante, es igualmente esencial reconocer la continuidad final entre los conceptos que circulan entre la sabiduría tradicional y la ciencia. La colección de ideas sobre el cosmos, ya sea académica o popular, merece un único denominador, ya que trata el mismo asunto. Con la posible excepción de la cosmovisión, una expresión que ha prosperado especialmente en el mundo de habla española, la cosmología, realmente se presenta como el término más apropiado para cualquier conjunto de ideas sobre el mundo.

La cosmología moderna, aun teniendo sus inicios en las especulaciones proto-científicas de los filósofos griegos, contrasta con la cosmología tradicional, ya que ha prevalecido entre la gente a través del tiempo y las culturas.

Aunque la brecha entre la cosmología científica y tradicional es amplia y radical en la teoría, también se hace más pequeña en la práctica, por dos razones. Por un lado, las culturas que perpetúan la tradición siempre han incorporado observaciones prácticas de la naturaleza en sus cosmologías, modificándose gradualmente con el paso del tiempo. Mientras que algunas podrían hacerlo no conscientemente, creyendo ser fiel a la transmisión de las ideas, otras se enorgullecen de forma deliberada de 'actualizarse' o materializar el conocimiento transmitido por sus antepasados. En consecuencia, las cosmologías tradicionales nunca se componen solamente de una tradición "pura", sino que siempre comprenden una mezcla de ideas heredadas y observaciones recientes.

Lo mismo ocurre con las cosmologías científicas, ya que, por otra parte, incluso los pensadores más sinceros siguen siendo humanos y, como tales, susceptibles a las mismas influencias psicológicas y sociológicas similares a las que controlan otros aspectos de la sociedad, como la política, el comercio y la religión. La ciencia y la erudición habitualmente están a la altura de sus aspiraciones, y dan cabida a contradicciones lógicas debido a multitud de razones.

Además, la intransigencia, la lealtad incondicional a las autoridades y los modos tendenciosos o de moda en el razonamiento –tal como una creencia ciega y sin restricciones en la derivación matemática–, son los tres tipos de conductas formadoras de tradición que suelen darse en el mundo de los investigadores profesionales. Las nuevas ideas encuentran resistencia a ser bienvenidas, y por razones equivocadas. En los casos excesivos, como la teoría del ‘Big Bang’ sobre el origen del cosmos o sobre la fiabilidad de los métodos de datación radiactiva, la tradición científica se ha vuelto tan arraigada que la comunidad académica actúa de la manera más propia de un político o de un grupo religioso que de uno científico.

La mezcla de ciencia y de incondicional tradición es una combinación estupefaciente, incluso letal. Sin embargo, es lo que ha marcado la tendencia de la ciencia en el desarrollo de tradiciones inviolables y, finalmente, ha degenerado en el edificio del mito, decorado con fruslerías de elegante nomenclatura o de unas matemáticas bien enraizada en el innato proceso evolutivo de la dependencia al hábito.

Tal vez, el objetivo central de la ciencia, el de exponer la estructura y el funcionamiento del mundo de una manera perfectamente racional e imparcial, vaya en contra de las cableadas inclinaciones psicológicas de la humanidad. El carácter "no-natural" de la empresa, desde el punto de vista biológico, es precisamente la razón por lo que la ciencia pura es tan difícil de realizar.

El reto al que confronntamos ahora es volver a una mentalidad imaginativa, valiente pero muy crítica, como fueron los pioneros de la Ilustración. ¿Es posible reducir a un mínimo la contaminación de la ciencia de los factores socio-políticos, como el prestigio, el sensacionalismo, el flujo de dinero, el miedo al ridículo, la inspiración religiosa o cantidad de producción, y así despojar a la ciencia de sus capas de intereses corporativistas y populistas, y superar el síndrome paralizante del "traje nuevo del emperador"?

Entre los muchos beneficios que esto produciría, uno podría ser laa mejor comprensión de nuestro pasado. Resulta obvio que, el verdadero origen de las cosmologías tradicionales del mundo, pensadas hace miles de años, sólo pueden ser una aproximación en tanto que estas cosmologías se han ido distanciando de la cosmología científica. El mito debe ser sacado de la ciencia actual a fin de poder encontrar la ciencia en el mito.


- Imagen: Izquierda: Una cosmología tradicional, basada en la mitología islandesa. Atribuido a Finn Magnusen (Eddalæren, 1824) por Bishop Percy en la edición de 1847 de Bohn, en Mallet’s Northern Antiquities. Derecha: Una cosmología científica. © Richard Powell
-

,

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales