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» » Los agujeros negros no existen

Referencia: ThunderBolts.info .
por Stephen Smith, 10 de abril 2013

Una nube de gas y polvo interestelar pronto será aniquilada por un agujero negro en el centro de nuestra galaxia, o eso dicen los astrónomos.


Un comunicado de prensa decía recientemente: "Esta es la primera vez que enfocamos a una nube condenada a caer hacia un agujero negro supermasivo, que hayamos observado, y se espera se desintegre por completo durante 2013."

Los agujeros negros continúan eludiendo la detección por los telescopios y sensores de radiación más potentes, sin embargo, el consenso de la comunidad sigue insistiendo en que existen, porque se puede inferir por su efecto sobre la materia y la energía. Se supone que la materia cae dentro de la intensa gravedad de un agujero negro se acelera y, consecuentemente, comprimida hasta que es finalmente destruida dentro del así llamado "horizonte de eventos".

Sagitario A* se piensa que es un agujero negro supermasivo (SMBH) que reside en el centro de nuestra Vía Láctea, a unos 26.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario. Se especula que más del 95% de todas las galaxias albergan uno o más SMBH, ya que el espectro de gas y polvo de sus centros exhiben características similares.

Como sugiere la teoría estándar, la firma de la radiación de Sagitario A* proviene del gas eyectado por las estrellas cercanas. Ese material orbita al agujero negro a un ritmo cada vez más rápido, en tanto que, grudualmente, su giro se acerca a un punto con cuatro millones de veces la masa del Sol. Los rayos X y la luz ultravioleta, son interpretados por los astrónomos como el gas caliente proveniente de las colisiones moleculares del disco giratorio.

Dado que se ignora el efecto de la carga eléctrica que fluye a través del plasma en el espacio, la cercana atracción gravitatoria del agujero negro resulta la única manera de evitar que nada se escape, a menos que se mueva a la mitad de la velocidad de la luz. La nube gigantesca de gas debería esparcirse, y ser absorbida por el agujero negro, con algunos eyectores ​​hacia el espacio debidos a la fuerza centrífuga.

Esta teoría dice que los agujeros negros tuercen el espacio y el tiempo, por lo que los cálculos de la velocidad producen soluciones imposibles. La materia en el interior de un agujero negro no ocupa volumen en absoluto, sin embargo, conservan una aceleración gravitacional tan grande que ni siquiera la luz puede escapar a su atracción, de ahí el calificativo de "negro", porque que no se pueden detectar con los telescopios ópticos.

Sin embargo, el calor generado por las colisiones moleculares se supone que son a causa del gas y del polvo que brillan (irradian) en rayos-X. Como señalan las teorías convencionales, los rayos gamma también explosionan cuando la materia eventualmente cae al interior de un agujero negro.

Otra forma de verlo

Los rayos X y los rayos gamma del espacio no son creados en los campos de gravedad. En los experimentos de laboratorio se producen más fácilmente mediante la aceleración de partículas cargadas a través de un campo eléctrico. No son necesarias masas gigantescas comprimidas en volúmenes pequeñísimos, y que ello pueda ser generado fácilmente con modelos experimentales adecuados. Hay otros factores que deberían tenerse en cuenta cuando se analizan los datos procedentes del espacio, antes de recurrir a objetos muy densos o a explosiones de antimateria como su causa.

No hay evidencia experimental de que la materia puede ser comprimida a una "densidad infinita". Las zonas de compresión (Z-pinches) en los filamentos de plasma forman plasmoides que se convierten en estrellas y galaxias. La electricidad es la responsable del nacimiento de las estrellas, y cuando la densidad de corriente se eleva demasiado, las capas dobles del circuito liberan catastróficamente su exceso de energía, entonces aparecen las explosiones de rayos gamma, o de rayos X, o llamaradas de luz ultravioleta.

Los telescopios de infrarrojos y de rayos X han confirmado la existencia de un plasmoide de concentrado de plasma en el centro de la Vía Láctea. Esta formación eléctrica de alta energía es el corazón del circuito galáctico. Dado que el polvo bloquea la luz visible, no ha sido posible ver el núcleo hasta el advenimiento de los telescopios que pueden "ver" la luz infrarroja y de rayos X que pueden penetrar el polvo. Los rayos X provenientes del plasmoide son los típicos emitidos por las estrellas extremadamente energéticas, lo que indica la extrema tensión eléctrica. El potente campo eléctrico de los plasmoides actúa como un acelerador de partículas.

Los electrones, acelerados a altas velocidades viajan en espiral en un campo magnético y emiten rayos-X. En un circuito galáctico, la energía eléctrica fluye hacia el interior, a lo largo de los brazos espirales, encendiendo las estrellas a medida que avanza, y se concentra y almacena en el plasmoide central. Cuando el plasmoide alcanza un umbral de densidad, se descarga, por lo general a lo largo del eje de rotación de la galaxia. Este proceso puede replicarse en un laboratorio con un dispositivo de concentración de plasma (plasma focus).

La descarga forma un chorro de neutrones, iones pesados ​​y electrones. Los neutrones se descomponen para formar concentraciones de materia que aparecen como quásares. Las fuerzas electromagnéticas confinan el chorro hacia los filamentos delgados que permanecen coherentes durante miles de años luz. El chorro suele terminar en capas dobles que se extienden a lo largo de muchas veces el tamaño de la galaxia. Esas capas dobles o "lóbulos" irradian copiosamente en frecuencias de radio. Las dispersas corrientes fluyen después hacia el plano ecuatorial de la galaxia y en espiral hacia el núcleo.

En la hipótesis de la estrella eléctrica, no es necesaria una gravedad concentrada de hipotéticos objetos súper-compactados, ni de "singularidades". La comprensión del electromagnetismo es más que capaz de explicar los fenómenos que vemos, sin recurrir a la física sobrenatural de los agujeros negros.

Los discos de expulsión son comunes en estos sistemas energéticos en lugar de los discos de "acreción". Los eventos de descarga de plasma son comúnmente conocidos por generar luz ultravioleta de alta energía. Cuanto mayor sea la corriente eléctrica, tanto mayor será la frecuencia de luz emitida. Con la suficiente energía, se generan los rayos X y los rayos gamma.



- Imagen: Simulación de la posición orbital de la nube de gas (en rojo). Crédito: ESO / MPE / Marc Schartmann.
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