Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » La peligrosa simbiosis de parásitos y virus

Referencia: Harvard.Science.edu, 8 de noviembre 2012

Los humanos tenemos parásitos, organismos que habitan en nuestros cuerpos, captan nuestros recursos y causan enfermedades; pero resulta que esos parásitos tienen, a su vez, sus propios co-habitantes.

Los investigadores de la Harvard Medical School, el Brigham and Women’s Hospital, y la State University of New York (SUNY) Upstate Medical University, han descubierto en la patogenicidad de la transmisión sexual del protozoo parásito Trichomonas vaginalis, causante de la tricomoniasis, está aumentada por un invasor viral. Las infecciones de Tricomoniasis son más comunes que todas las enfermedades bacterianas de transmisión sexual combinadas. Anualmente, la tricomoniasis afecta a casi 250 millones de personas, en general como vaginitis en las mujeres y uretritis en los hombres.

"La tricomoniasis está asociada a unas consecuencias devastadoras para las mujeres, debido a la inflamación y los riesgos relacionados de enfermedad reproductiva", señaló Raina Fichorova, líder del equipo de investigación, así como profesora asociada de obstetricia, ginecología y biología reproductiva del Brigham and Women’s Hospital. "Nuestro objetivo futuro es determinar cómo el simbionte viral y su inflamatorio 'halo' afectan en el riesgo de parto prematuro y bajo peso en los nacimientos".

"Esta es sólo una de las dos incidencias que conocemos por el que la patogenicidad de un virus protozoario se haya caracterizado", dijo Max Nibert, profesor de microbiología e inmunología en la Harvard Medical School y co-autor del artículo. "Cuando se juntan, el resultado es un aumento de la virulencia del parásito protozoario al huésped humano, conduciendo a una exacerbación de la enfermedad."

Este estudio se inició con la Harvard Catalyst Pilot Grant, y se publicará en línea en Public Library of Science (PLoS) One .

En vez de invadir las células humanas, el Trichomonas vaginalis se adhiere a su superficie y se alimenta sobre ella, a veces permaneciendo asintomática durante un período de tiempo. El virus, llamado Trichomonasvirus, infecta al susodicho protozoo e incrementa su poder patógeno, al alimentar las respuestas inflamatorias ante virus específicos.

El acarrear con el parásito predispone a las mujeres a adquirir los virus de transmisión sexual, en particular el VIH y el papilomavirus humano, o VPH, y ambos pueden conducir a enfermedades graves como el SIDA y el cáncer cervical, respectivamente. Fichorova y Nibert, han obtenido recientemente la financiación del Harvard University Center for AIDS Research para averiguar si este virus, en concreto, es directamente responsable del aumento del riesgo de VIH.

Según Nibert, la simbiosis de virus-parásito es la norma, más que la excepción, con este protozoo en particular. Más del 80 por ciento de los aislamientos de Trichomonas vaginalis portan el virus. "A diferencia de los virus de la gripe, por ejemplo, este virus no puede propagarse saltando de la célula a otra", explicó Nibert, que ha sido pionero en la biología molecular de virus con ARN de doble hilo, una categoría que incluye a los Trichomonasvirus. "Simplemente se propaga entre las células cuando se dividen o acompañan."

Según los investigadores, esta naturaleza de doble hilo del genoma viral contribuye al aumento de la virulencia del parásito protozoario. "El ARN de doble hilo parece ser importante el proceso de señalización", añadió Nibert.

Actualmente, la tricomoniasis se trata con el antibiótico metronidazol. Sin embargo, este tratamiento sólo es eficaz con el protozoo. "Cuando se utiliza el medicamento, los moribundos o estresados protozoos liberan a los viriones ilesos, que luego señalizan a las células humanas", explicó Fichorova. Como resultado, los síntomas se agravan, y esto a su vez podría aumentar el peligro que la tricomoniasis representa para las mujeres embarazadas y sus hijos.

"Hacen falta más investigaciones para comprender mejor el ciclo viral y sus características estructurales que puedan ser vulnerables a los fármacos, ello conducirá a las nuevas puertas de un mejor tratamiento para la tricomoniasis y las enfermedades relacionadas", subrayó Fichorova. "Nuestra experiencia complementaria, contando con los esfuerzos del equipo interdisciplinario y una fuerte colaboración es la clave de nuestro éxito futuro.”

Nibert agregó que la investigación básica sobre Trichomonas vaginalis no es tan compatible como él piensa que debería ser. "Es lamentable que un patógeno humano de alcance mundial haya sido descuidado a tal grado", dijo.


- Imagen cortesía del Centers for Disease Control and Prevention. En la foto, el trofozoíto Trichomonas vaginalis.
- Este estudio fue financiado por los National Institutes of Health, la Harvard Catalyst Pilot Grant, el Harvard Clinical and Translational Science Center y el National Center for Research Resources.
.

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales