Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » » » La ciencia en un 'punto de inflexión' (2)

Referencia: Thunderbolts.info,
Por Wal Thornhill, 18 de noviembre 2012

Primero hay que entender el Sol

Martin Rees, uno de los astrónomos más eminentes del mundo, es profesor de cosmología y astrofísica en la Universidad de Cambridge y en el Astronomer Royal del Reino Unido. En su libro, “Nuevas Perspectivas en la Cosmología Astrofísica” [C.U.P. 2000], escribe, "las estructuras cósmicas mejor comprendidas son las más pequeñas: Las estrellas individuales". ¡Nada más lejos de la verdad! De todas las características propias de nuestra estrella, la corona, la cromosfera, la fotosfera granular, las manchas solares, ninguna se basa en el modelo estándar de fusión termonuclear. Conforme nos inundan los nuevos datos de las sondas solares, y la frontera del Sol con el espacio interestelar se vuelve más obvia, menos entendemos el Sol. Y si no entendemos el Sol, nada sabemos sobre el universo.

El Sol es un punto de inflexión, el punto de partida de la antigua cosmología del big bang. Rees escribe en la introducción de su libro, "La gravedad, casi imperceptible entre los organismos a escala de laboratorio, es la fuerza dominante en la astronomía y la cosmología. Las estructuras básicas de nuestro entorno cósmico, las estrellas, galaxias y cúmulos de galaxias, todas suponen un equilibrio entre la atracción gravitatoria y el efecto de ruptura de la presión o de la energía cinética". Tres cosas destacan de inmediato. En primer lugar, la gravedad es la fuerza más débil en el universo. Segundo, la gravedad no se entiende. Y tercero, a pesar de los campos magnéticos detectados en el Sol y en todas partes del espacio, no se hace ninguna mención de las necesarias corrientes eléctricas generadoras de plasma, ¡algo que constituye el 99,9 por ciento del universo visible! Esto denota un obvio fracaso doctrinario.

Los astrofísicos tienen ecuaciones que describen lo que hace la gravedad y una historia hipergeométrica sin sentido acerca de un espacio curvado por la presencia de la materia. No hay una sola idea que preste atención al problema más básico, cómo produce la materia los efectos de masa y de gravedad. En ninguna parte de la cosmología se consideran importantes la estructura eléctrica de la materia y de la fuerza eléctrica, que es de 39 órdenes de magnitud más fuerte que la gravedad. Mientras nos aferremos a conceptos erróneos y no datados, nunca entenderemos al Sol ni ninguna otra estrella.

Un Nuevo Sol se levanta en el Universo Eléctrico

Hay una nueva cosmología lista para ser reconocida. El Universo Eléctrico inspira a gentes de todas las edades. Es fácil de entender. Es una ciencia en expansión e inclusiva que motiva a los 'manitas de garaje’ a realizar sus propios experimentos. Combina la ciencia y las humanidades a un nivel profundo. Los que la conocen dicen: "Simplemente tiene sentido". Por primera vez empezamos a comprender nuestra existencia en este frágil planeta azul y nuestra increíble conexión con el Sol y el universo.

Incluso en esta etapa temprana de su desarrollo, el Universo Eléctrico ha logrado predecir y explicar descubrimientos sorprendentes. Es la única teoría de la era espacial que creció a partir de la investigación forense de las primeras referencias astronómicas. No asume que el cielo siempre haya sido como el de hoy o que las órbitas de los planetas puedan ser simplemente retro-calculadas desde la prehistoria. El culmen de la investigación fue identificar extraños petroglifos prehistóricos, como registros fieles de poderosas descargas eléctricas en los cielos prehistóricos. Cuando esto se combina con la ciencia moderna de plasma y los recientes descubrimientos de las sondas espaciales, resulta evidente que la electricidad ha desempeñado un papel clave en la dinámica celeste. Esto plantea la cuestión de la naturaleza eléctrica del cuerpo central del sistema solar, el Sol.

Prácticamente no hay una actividad científica o cultural que no haya sido tocada por el Universo Eléctrico, que es el sello distintivo de una auténtica cosmología. El Universo Eléctrico se basa en el mundo real de los experimentos y la observación, y no esos "experimentos mentales" oximorónicos o la especulación sin límites sobre lo que puede estar sucediendo en el interior de una invisible estrella o en el profundo espacio estelar. Se deja ver claramente lo que queda por descubrir y las direcciones de preferencia para estudios futuros y exploración.

La perturbación del Sistema Solar Eléctrico

Esta investigación interdisciplinaria llegó a su clímax en 2000, en una reunión en Portland, Oregon, cuando fue confirmada la naturaleza eléctrica del sistema solar. Tal evidencia se ha ido acumulando desde que los núcleos de los cometas fueron objeto de escrutinio por las sondas espaciales. Sin embargo, en la reunión, la autoridad líder en la ciencia del plasma estableció que, la Tierra entera estuvo involucrada en tan inusual y poderosa actividad eléctrica. Reconoció enigmáticos petroglifos prehistóricos como la representación de la evolución de las inestabilidades del plasma, tal como él había visto en las imágenes de las más potentes descargas eléctricas generadas en laboratorio. Los trabajos científicos que anunciaron el descubrimiento del fenómeno se denominó la 'super-aurora’, dando a entender que el Sol era el responsable, y lo dató en algún momento del final de la última era glacial.

No obstante, se confirmó otra evidencia convergente que, a nivel mundial, los pueblos antiguos identificaron a ciertos planetas con un arma terrible llamada el "rayo de los dioses". Las muchas descripciones y representaciones artísticas de estos "rayos" mostraban que consistían de altas descargas de energía de plasma. Esos planetas lejanos se asociaron con el caos y el terror en la Tierra. Algunos planetas fueron representados también en el espacio cerrado de la "gran conjunción” que resulta imposible en un universo de sólo gravedad, aunque fueron esculpidos por miles en las rocas. El Sol no era responsable de la 'super-auroras’.

“The Great Day of His Wrath” — John Martin c. 1853
¿Un Sol Eléctrico? Toda la evidencia apoya un análisis anterior de que somos descendientes de los supervivientes profundamente traumatizados de esa prehistoria celestial de la experiencias del 'fin del mundo'. Esos cataclismos parecieron desencadenar el aumento repentino y misterioso de las primeras civilizaciones. Dichos eventos fueron inmortalizados por las primitivas religiones y una prodigiosa arquitectura y monumentos, y recreados en guerras destructivas. Las historias misteriosas de dioses planetarios que batallan en el cielo con rayos, hoy día se descartan sin pensarlo dos veces, ya que no encajan en una cómoda teoría de un mito eléctricamente estéril, de un sistema newtoniano de reloj planetario que aconteció miles de millones de años atrás. Sin embargo, en el siglo XXI todavía instintivamente infligimos guerras y destrucción sin sentido, mientras se invocan a los olvidados dioses planetarios. Quizás la más importante lección del Universo Eléctrico es social, saneando la compulsión de revisar esa insana locura inspirada en el fin del mundo que nos exija enfrentamos a la realidad de nuestro pasado caótico en este planeta. Las implicaciones para la ciencia, las humanidades y nuestra supervivencia futura son de gran calado.

Potentes intercambios eléctricos entre los planetas sobre órbitas excéntricas, en la época de los humanos prehistóricos, implica un mecanismo eléctrico que actúa en el sistema solar para restaurar rápidamente el orden. La gravedad, trabajando sola, tiende a aumentar el caos en lugar de restaurar y mantener el orden. Por tanto, los temas centrales son la verdadera naturaleza de la gravedad y el Sol. En el pasado, algunos científicos han hecho analogías entre los rayos y características en el Sol. El físico británico Bruce del C.E.R., escribió: "No es coincidencia que la fotosfera tenga la apariencia, la temperatura y el espectro de un arco eléctrico, si parece un arco eléctrico es porque, es un arco eléctrico, o un gran número de arcos en paralelo". El astrónomo solar italiano, Giorgio Abetti, escribió: "Es probable que el problema de la dinámica de las explosiones que afectan a las prominencias solares sólo se resolverá cuando las condiciones eléctricas existentes en la cromosfera y la corona interior se entiendan mejor".

Sin embargo, nuestra más querida creencia es que entendemos cómo funciona el Sol sin hacer referencia a la electricidad. Sin tener conciencia quizá, aparte de nuestros miedos existenciales, que los científicos han producido una reconfortante historia de que el Sol seguirá brillando de manera constante durante miles de millones de años, por cortesía de la fusión nuclear. Pero, ¿esto es así? Después de un siglo desde la promesa de la energía de fusión, de que el Sol comenzara a conducir la investigación energética, ha salido muy caro al público mientras nada se producía. Sir Arthur Stanley Eddington nos dio las bases para el modelo estándar solar en “la constitución interna de las estrellas”, publicado en 1926. El Modelo Solar Estándar se refiere a unos determinados cálculos basados ​​en un conjunto de supuestos básicos que son aceptados como válidos. Eddington escribió:

« En la búsqueda de otra fuente de energía distinta de la contracción, la primera cuestión es si la energía radiada en el futuro está ahora escondida en la estrella o si está siendo recogida de forma continua desde el exterior. Se ha sugerido que el impacto de la materia meteórica proporciona el calor, o que hay alguna sutil radiación del espacio transversal que la estrella recupera. Se han presentado fuertes objeciones en contra de esta hipótesis individualmente, pero no es necesario considerarlas en detalle, debido a que han surgido a través de una interpretación errónea de la naturaleza del problema. No hace falta ninguna fuente de energía que se libera en el profundo interior de la estrella.
No es suficiente el suministro de una radiación externa a la estrella. Debemos proveer de un mantenimiento de la alta temperatura interna, sin la cual la estrella se colapsa.»

Al descartar influencias externas, Eddington simplificó el problema definiendo el Sol como una aislada "esfera de gas ideal” sujeta a la auto-gravitación y una fuente de calor central que lo hace explotar hasta el tamaño que vemos. Su modelo era limitado, porque no tenía experiencia práctica de los fenómenos de descarga eléctrica en un vacío cercano, de lo contrario, podría haber visto la fotosfera como un fenómeno de descarga atmosférico-eléctrico y no la superficie del sol.

Esto pone de manifiesto el problema fundamental con los modelos de computador modernos. ¿Cómo de bien entendemos lo que estamos viendo? Nuestra interpretación está limitada por nuestra experiencia e imaginación. Nadie tiene experiencia alguna del interior de una estrella, así que el complejo Modelo Solar Estándar es puramente imaginario. No importa que no se entienda cómo colapsa una nube molecular para formar una estrella y no hay cuerpo físico conocido que transfiera calor interno a través de una ‘zona de radiación’. Sin embargo, las complejidades involucradas en tratar de obtener un Modelo Solar Estándar imitando lo que observamos ha mantenido ocupados a los teóricos durante un siglo, ¡sin éxito! ¿No es esto, sin duda, suficiente para un replanteamiento total?

Un diseño de modelo solar

Al parecer no se le ocurrió a nadie, desde Eddington, con la notable excepción de un ingeniero, el fallecido Ralph Juergens de Flagstaff, Arizona, que la luz solar puede ser producida por "alguna sutil radiación que atraviesa el espacio que la estrella es capaz de recuperar". Juergens participó en la investigación interdisciplinaria ya mencionada, y entendió la necesidad de investigar la naturaleza eléctrica del Sol y del sistema solar. Él publicó un artículo seminal en 1979, “La fotosfera: Lo que está arriba o abajo del fenómeno que llamamos Sol“, donde hizo hincapié en el hecho de que ninguna de las características observadas en el Sol, como la corona, cromosfera, espículas, granulación, manchas solares, etc., no habían sido tenidas en cuenta en el Modelo Solar Estándar. Por ejemplo, ".. la teoría establecida de la energía estelar está avergonzada por el ligero comportamiento de los gránulos fotosféricos del Sol". Se supone, convencionalmente, que los gránulos fotosféricos son la parte superior de las pujantes células de convección impulsadas por la caldera central del núcleo del Sol. La convección interna es esencial para el Modelo Solar Estándar porque se supone que "de alguna manera" genera los complejos campos magnéticos del sol.

La observación de Juergens sobre el "comportamiento ligero de los gránulos fotosféricos solares" auguraba un descubrimiento reciente realizado por el equipo de científicos que desarrolló la "resonancia magnética" de los movimientos internos del plasma del Sol. Shravan Hanasoge, investigador asociado de geociencias en la Universidad de Princeton y profesor visitante en el Courant Institute of Mathematical Sciences de la NYU lo informaba de esta manera:

«... Nuestros resultados sugieren que los movimientos convectivos en el Sol son casi 100 veces más pequeños que las expectativas teóricas actuales. Si estos movimientos son, de hecho, tan lentos, entonces la teoría más aceptada sobre la generación del campo magnético solar se rompe, lo que nos deja sin ninguna teoría convincente para explicar la generación de los campos magnéticos y la necesidad de revisar nuestra comprensión de la física del interior del Sol.» [reedición de los materiales proporcionados por la Universidad de Nueva York.]

Este descubrimiento, por sí solo, ya debería haber sido un "punto de inflexión" para el Modelo Solar Estándar. Pero las creencias fundacionales son duras de matar. Anteriormente existía "el problema de los neutrinos solares", que durante muchas décadas fue directamente descartado del modelo termonuclear del Sol, cuando el flujo de neutrinos resultó ser 3 o más veces menor de lo esperado. Ese problema ha sido barrido bajo de la alfombra, asumiendo dicho cambio de neutrinos en su camino desde el centro del Sol hasta los detectores en la Tierra. A conveniencia de los teóricos, no hay manera de verificar esto en un futuro previsible. Entre tanto, se ha descubierto que el recuento de neutrinos varía inversamente al número de manchas solares, lo cual es un efecto fotosférico que no puede ser influenciado por nada que ocurra en el núcleo del Sol. Toda la acción parece estar sucediendo en la propia fotosfera, cuestión enfatizada de manera inusual por Juergens.

Un reciente artículo en la revista Nature (28 de junio de 2012), “los remolinos de la corona” (Swirls in the corona), responden inintencionadamente tanto a la cuestión de Juergens como al problema de más intratable solución por el Modelo Solar Estándar: "Las altas temperaturas asociadas con la corona del Sol han hecho que explique su existencia uno de los mayores problemas de hace tiempo de la astrofísica ".

El artículo destaca el descubrimiento de los "súper tornados" en la cromosfera, entre la corona y la fotosfera. Se estima que hay más de 10.000 continuamente presentes en el Sol tranquilo. Los investigadores han saltado a un posible mecanismo de calentamiento de la corona a través de estos súper tornados, los cuales están conectados magnéticamente a los vórtices de la fotosfera. Sin embargo, no está claro cómo tales tornados se forman o cómo la energía se transfiere desde los súper tornados a la corona. Era predecible toda esta energía, supuestamente impulsada por el movimiento de convección y los campos magnéticos atrapados bajo de la fotosfera. Sin embargo, acabamos de ver que hay una convección fotosférica insuficiente para producir los campos magnéticos del sol.

Aún más reciente, otro informe publicado en Science (28 de septiembre de 2012), "Cómo de redondo es el Sol" (How Oblate is the Sun), señala, "... el Sol no parece estar tan aplanado como debería ... Las nuevas mediciones de su achatamiento piden una explicación". Esto es una medida de la inutilidad del Modelo Solar Estándar para predecir o explicar incluso las observaciones más básicas acerca del Sol. “Las observaciones dan todo lujo de detalles sobre la fotosfera, la cromosfera y la corona; sin embargo, tenemos la dificultad de encajar dichas observaciones con la teoría. [Solar Interior & Atmosphere, J.-C. Pecker]. Sin embargo, los estudiantes y el público en general, a través de los medios de comunicación no son conscientes de ello. Parece que los científicos también olvidan esta desagradable verdad cuando firman que de tal investigación se producirá energía termonuclear "como la del Sol".

Estos descubrimientos recientes apoyan el poder de la eléctrica externa de Juergens sobre el Sol. Junto con los hallazgos sobre la interfaz del Sol con la galaxia en la heliopausa que niega todos los modelos teóricos anteriores, se puso un tajante fin a la teoría solar estándar. La fotosfera es la base del fenómeno que llamamos Sol. El Sol ahora puede ser fácilmente entendido, y el modelo eléctrico confirmado empíricamente, ya que lo que se ve es todo lo que necesitamos saber. El proyecto Thunderbolts está dedicado a esta tarea.

En los párrafos siguientes se demuestra brevemente la simplicidad y la unidad del modelo eléctrico del Sol. Se trata de un único modelo que explica de hace tiempo los misterios del Sol y que se puede aplicar a todas las estrellas, desde la marrón, pasando por la roja, hasta la azul-blanca, y de la enana a la gigante. Todas las diferencias estelares pueden entenderse en términos de los tres modos distintos de descarga de plasma, radiante, oscura y de arco. El Universo Eléctrico cumple con todas las exigencias de una buena teoría. De la que se desprenden sólidos principios de ingeniería eléctrica y de la ciencia del plasma espacial, reconocida por el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE)

- La ciencia en un 'punto de inflexión' (1) .
- La ciencia en un 'punto de inflexión' (2) .
- La ciencia en un 'punto de inflexión' (3) .
- La ciencia en un 'punto de inflexión' (4) .

- Imagen 1) Martin Rees, por Anne Katrin Purkiss, 2006. Imagen 2) “The Great Day of His Wrath”, John Martin c. 1853. Imagen 3) Arthur Stanley Eddington. Imagen 4) Ralph E. Juergens (6 mayo 1924 – 2 noviembre 1979). Imagen 5) La visualización del plasma ionizado en espiral usando simulaciones numéricas 3D de un tornado magnético en la atmósfera solar. (Cortesía: Wedemeyer-Böhm et al).
.

,

,

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales