Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » Luna, separada después del nacimiento

Referencia: Harvard.Science.edu .
Por B. D. Colen y Jacqueline Sly, 17 octubre 2012

Los datos muestran que la Tierra y la Luna son gemelas isotópicas, una contradicción con la historia del origen de luna de un modelo de impacto gigante. Si el modelo original fuese correcto, entonces la luna debería tener una huella isotópica diferente a la de la Tierra.

Los científicos han creído durante mucho tiempo que la Luna se formó como resultado de una colisión entre la Tierra primitiva y un planeta más pequeño, pero los modelos informáticos de un impacto gigante siempre han predicho una composición equivocada de la Luna. Ahora, investigadores de la Universidad de Harvard y del Instituto SETI están proponiendo un nuevo giro en el modelo de impacto gigante que coincida con la composición observada de la luna.

Los anteriores modelos de impacto gigante sostenían que un pequeño planeta llamado Theia, chocó contra la Tierra, colocando la nube de escombros de Theia en órbita hasta que se formó la Luna. Sin embargo, la química de la Luna coincide con la de la Tierra. Sarah T. Stewart, profesora de la Facultad de Harvard de Ciencias Terrestres y Planetarias, y su colega Matija Cuk, del SETI, proponen un nuevo modelo en el que un enorme trozo de la Tierra se desprendió formando la Luna.

Los investigadores presentan un modelo dinámico de su teoría, basándose en los resultados de sus análisis químicos de isótopos de la Tierra y la Luna, en un artículo publicado en la revista Science. Los resultados fueron presentados esta semana en la 44ª reunión de la Sociedad Astronómica Americana (AAS), en la División de Ciencias Planetarias en Reno, Nevada.

Además, Stewart y Cuk proponen que antes de la colisión y la creación de la Luna, la Tierra estaba girando sobre sí misma mucho más rápido que lo hace ahora, de manera que un día duraba tan sólo dos a tres horas.

Muchos científicos creen que la misma Tierra surgió de una serie de impactos gigantes. Estos impactos hicieron que la rotación de la Tierra primitiva rozara el límite de estabilidad de unas dos horas por revolución. El último gran impacto, según ellos, formó la Luna, que es gemela de la Tierra. Stewart y Cuk postulan que, cuando ocurrió el gigantesco impacto entre Theia y la super-giratoria Tierra, la alta velocidad de giro de la Tierra originó la expulsión de material a la órbita terráquea. Ellos creen que el material expulsado formó una luna con una composición química similar a la Tierra. Después del impacto, el giro enloquecido de la Tierra se fue frenando por la interacción gravitatoria entre el Sol y la Luna.

Los modelos anteriores de impacto gigante podían hacer coincidir el tamaño de la luna y el actual momentum angular de la Tierra y la Luna, pero no explicaban la química similar de la Tierra y la Luna. Pero ahora, esta nueva teoría, con el descubrimiento de un mecanismo que ralentiza el giro de la Tierra después de un impacto, explica cómo una gran colisión con una Tierra de rápido giro, podría haber dado lugar a una luna con una composición química similar.

Como parte de su modelo dinámico, Cuk y Stewart encontraron que una resonancia entre la órbita de la Tierra alrededor del Sol y la órbita de la Luna alrededor de la Tierra, pueden pasar su momento angular al sol. Por otra parte, Cuk y Stewart demostraron que si la Tierra era de rápido giro antes del impacto, después de una colisión gigante podría expulsar el suficiente material de la Tierra a su órbita como para formar la Luna.

Hoy en día, la influencia entre la Tierra y la Luna hacen más lenta la rotación de la Tierra y empuja más lejos la órbita de la luna. Sin embargo, el momento angular total del sistema se conserva. El hallazgo es importante, porque sin una Tierra de rápido giro que precediese al impacto", una colisión gigante no pudo hacer que una luna se originara desde el manto de la Tierra con el momentum angular de la actualidad", explicaba Stewart.

El origen de la luna se pusieron en duda debido a los análisis de isótopos del material de la Tierra y de la Luna. Las firmas isotópicas de los cuerpos celestes son muy diferentes y, a menudo, se utilizan como la "huella" de distintos planetas y grupos de meteoritos. Los datos muestran que la Tierra y la Luna son gemelos isotópicos, algo que entraba en contradicción con el modelo convencional de gran impacto. Si el modelo original fuese correcto, entonces la luna debería haber tenido una huella isotópica diferente a la de la Tierra.


Los científicos del siglo XIX especulaban acerca de una joven Tierra de rápido giro. George H. Darwin, hijo del biólogo Charles Darwin, estudió la relación entre las mareas y la Luna. En 1879, sugirió que la Luna se formó por fisión de la Tierra, pero que no sabía cómo esa Tierra primitiva pudo estar girando tan rápido.

En un modelo dinámico similar para un gran impacto, que da lugar a la formación de la Luna a partir del material de la Tierra, se describe en un segundo artículo en la misma edición de Science. Este modelo dinámico alternativo ha sido presentado por Robin Canup, del Instituto de Investigación del Sudoeste (SwRI).

El trabajo de Stewart y Cuk estuvo financiado por el programa Origins of Solar Systems de la NASA y utilizó el grupo Odyssey apoyado por la Facultad de Harvard de Artes y Ciencias (FAS), Grupo de Investigación Computacional.


- Imagen 1) Foto de archivo de George Martell
- Imagen 2) Profesora Sarah T. Stewart de Harvard. Foto de archivo de Kris Snibbe/Harvard Staff Photographer.
.

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales