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» » » El tratamiento con hongos hace sonar el violín como un Stradiavarius

Referencia: Phys.org, 8 de septiembre 2012

Un buen violín no sólo depende de la experiencia del constructor del violín, sino también de la calidad de la madera que se utiliza. Un investigador suizo de maderas, el profesor Francis W. M. R. Schwarze (Empa, Swiss Federal Laboratories for Materials Science and Technology, St. Gallen, Suiza) ha conseguido modificar la madera para violín mediante un tratamiento con hongos especiales.

Este tratamiento altera las propiedades acústicas del instrumento, haciéndolo sonar muy similar a un Stradivarius. En su intervención en la primera cena de ECRC "Franz-Volhard" Symposium of the Max Delbrück Center for Molecular Medicine (MDC) and Charité - Universitätsmedizin on September 7, 2012 in Berlin-Buch, Schwarze informó sobre su investigación y ofreció un adelanto de lo que su método de tratamiento de la madera podría significar, sobre todo para jóvenes violinistas.

La baja densidad, alta velocidad de sonido y un alto coeficiente de elasticidad, estas cualidades son esenciales para el ideal tono de madera del violín. A finales del siglo XVII y principios del XVIII, el famoso luthier de violines, Antonio Stradivari utilizó una madera especial que había crecido en un período frío entre 1645 y 1715. Entre largos inviernos y frescos veranos, la madera creció especialmente lenta y uniformemente, creando esa baja densidad y el alto coeficiente de elasticidad. Hasta ahora, los luthiers de violines modernos no podían más que soñar con una madera con esas cualidades tonales .

Los desarrollos del profesor Schwarze pronto harán disponible una madera tan buena para los violines. Descubrió dos especies de hongos (Physisporinus vitreus y Xylaria longipes), que descomponen el abeto de Noruega y el sicomoro, las dos clases de madera más importantes utilizadas para la fabricación de violines, hasta tal punto que mejora su calidad tonal. "Normalmente, los hongos reducen la densidad de la madera, pero, por desgracia también reducen la velocidad con la que las ondas sonoras viajan a través de la madera", explicaba el investigador. "La característica única de estos hongos es que van degradando poco a poco las paredes celulares, induciendo así un adelgazamiento de las mismas. Pero incluso en las últimas etapas de la descomposición de la madera, se mantiene una rígida estructura andamiada a través de la cual aún pueden viajar directamente las ondas de sonido". Ni siquiera se ve comprometido el coeficiente de elasticidad, la madera sigue estando igual de resistente a la presión como antes el tratamiento de hongos, un criterio importante en el proceso de construcción de violines. Antes de que la madera de dicho proceso, se trata con gas de óxido de etileno. "Ningún hongo puede sobrevivir a eso", resaltó el profesor Schwarze. Esto asegura que el crecimiento de hongos en la madera del violín se queda completamente parado.

Junto con los otros luthiers de violines, Martin Schleske y Michael Rhonheimer, el profesor Schwarze ha desarrollado violines hechos de mycowood (madera tratada con hongos xilófagos). En 2009, se probaron estos violines entre bastidores, frente a un auténtico Stradivarius de 1711. Todos los violines fueron interpretados por el violinista británico Matthew Trusler. El resultado sorprendió a todos los participantes: Tanto el jurado de expertos como la mayoría de la audiencia pensó que el violín mycowood de Schwarze era un Stradivarius real. "Por supuesto, estas pruebas son siempre subjetivas", apuntó el profesor Schwarze. "No hay un método científico claro para medir la calidad tonal."

Actualmente, el profesor Schwarze está trabajando en un proyecto interdisciplinario para desarrollar un tratamiento controlado de calidad para el violín de madera, que obtenga resultados exitosos, confiables y reproducibles. Hasta 2014, del marco del proyecto, que está financiado por la Fundación suiza de Walter Fischli, se harán 30 violines más con madera tratada con hongos. Schwarze explicó que este proyecto puede dar lugar a "la implementación exitosa en el futuro de métodos biotecnológicos en el tratamiento de la caja de resonancia de madera, eso podría dar a los jóvenes músicos la oportunidad de interpretar un violín con la calidad inigualable del sonido de un Stradivarius (de otra manera muy costoso e inasequible para la mayoría de los músicos)."


- Imagen: Antonio Stradivari, por Edgar Bundy (1893), en Wikipedia.
- Fuente: Helmholtz Association of German Research Centres.
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Editor del blog Pedro Donaire

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