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miércoles, 9 de mayo de 2012

El poder curativo de los venenos


La mordedura de una víbora no es una experiencia que pudiéramos calificar de relajante. Son venenosas, pueden llegar a medir varios metros de largo, y sabrían de ti mucho antes que tú supieras de ellas, sintiendo el calor de tu cuerpo con un par de órganos altamente sensibles al infrarrojo situados justo debajo de sus ojos. Toparse con una de estas criaturas en los bosques de América del Sur no sería muy bueno para el corazón de nadie, así que, resulta irónico, que el veneno de víbora nos haya dado una droga para tratar la presión arterial alta.


De hecho, las mezclas tóxicas de sustancias químicas que llamamos venenos tienen una larga historia en los tratamientos médicos. Desde los sapos venenosos a las tarántulas tóxicas, los animales venenosos han proporcionado ingredientes para las medicinas tradicionales de todo el mundo. Es poco probable que lo parezca, pero los venenos tienen muchos de los atributos que necesita un buen fármaco. Cuando un animal venenoso se abalanza sobre su presa, le inyecta unas sustancias químicas que deben ser lo suficientemente estables como para viajar a través del cuerpo de la víctima y bastante capaces de evadir las defensas hasta que lleguen a su sitio de acción, deben dar en el blanco con una exquisita selectividad y efectos colaterales mínimos. Milenios de evolución han moldeado finamente los venenos hasta conseguir exactamente lo que un médico espera que haga un fármaco inyectado.

No obstante, la medicina occidental ha tenido dificultades para aprovechar este recurso natural. En 1981, el captopril, un medicamento basado en el veneno de la víbora, se convirtió en el primer fármaco derivado de un veneno aprobado por la Food and Drug Administration de EE.UU. En las siguientes dos décadas, las empresas farmacéuticas produjeron un lento goteo de otras drogas similares. Ahora, sin embargo, este lento goteo parece que va a convertirse en un flujo constante, ya que la investigación del veneno entra en la era genómica, convirtiendo el trabajo laborioso de filtrado mediante cócteles tóxicos para curas potenciales, en un proceso de alto rendimiento. El resultado es que el veneno se ha convertido en uno de los mejores productos farmacéuticos.


- Referencia: NewScientist.com, 7 mayo 2012, por James Mitchell Crow
(NewScientist ha hecho un amplio reportaje a este tema dividido en sendos artículos dedicados a distintas clases de venenos).
- Título: "Drugs with bite: The healing powers of venoms"
- Imagen: Wikipedia. Copperhead Agkistrodon contortrix at the Louisville Zoo. Autor:Ltshears



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