Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » Usando virus para vencer a las superbacterias

Los virus que pueden atacar y destruir bacterias tienen el potencial de ser una estrategia eficaz para hacer frente a infecciones bacterianas difíciles de tratar. El desarrollo de nuevas terapias, se está acelerando en respuesta a la creciente resistencia a los antibióticos, señala el Dr. David Harper en la Society for General Microbiology's Spring Conference, en Dublín.

Los bacteriófagos son virus que pueden infectar a la bacteria y que al multiplicarse dentro de ellas, descomponen la célula y destruyen la bacteria, y reproduciéndose en el proceso tratan con más bacterias. Los bacteriófagos se encuentran en todas partes, incluso en el agua de río, el suelo, las aguas residuales y en el cuerpo humano. Su descubrimiento inicial fue en 1915, los bacteriófagos fueron investigados como agentes terapéuticos antibacterianos, aunque un entendimiento limitado de su manera de actuar hizo que los primeros trabajos no consiguieran el éxito esperado, además, con el advenimiento de la era de los antibióticos químicos, los bacteriófagos se han pasado por alto como agentes terapéuticos.

El Dr. Harper, responsable científico de AmpliPhi Bioscience, en Bedfordshire, explica por qué los bacteriófagos han sido revisados como agentes antibacterianos. "Cada bacteriófago es muy específico para un determinado tipo de bacterias y necesita de la adecuada célula huésped bacteriana a fin de multiplicarse. Cuantas más bacterias objetivos haya, más rápido crecen para matar a sus células huésped. Por lo tanto, parece muy probable que las infecciones que albergan un gran número de bacterias son las que más se beneficiarán de la terapia con bacteriófagos; por ejemplo, la infección crónica de oídos, de los pulmones y las heridas", explicaba. "Para estos tipos de infección, sólo se necesita una pequeña dosis del virus, tan pequeña como una mil millonésima de gramo. Por lo general, se pueden administrar directamente en el sitio de la infección en forma de aerosol, gotas o de crema. La gran ventaja a los bacteriófagos es que no infectan a las células humanas por lo parece muy seguro de usar. "

El aumento de la resistencia a los antibióticos ha provocado que las infecciones bacterianas sean cada vez más y más difíciles de tratar. Con menos antibióticos disponibles para tratar las infecciones resistentes a los medicamentos, la investigación terapéutica de bacteriófagos se ha acelerado. "La velocidad a la que surgen nuevos antibióticos que lleguen al mercado no coincide con la tasa de aumento de la resistencia a los fármacos. La necesidad de nuevos enfoques para hacer frente a una resistencia tan alta es a la vez urgente y vital. Nuevos enfoques salvarán vidas", enfatizaba el Dr. Harper.

Los ensayos clínicos de la terapia de bacteriófagos ya están en marcha. El primer ensayo clínico seguro fue informado en 2005, y los resultados que demostraban su eficacia fueron publicados en 2009. Este ensayo clínico fue realizado por AmpliPhi. La compañía está planeando más ensayos clínicos, en condiciones donde las terapias antibacterianas existentes se vean incapaces. "Con los resultados de nuevos ensayos clínicos, y una vez se superen los asuntos de reglamentación e inversión, el futuro parece asegurado en esta área de investigación, esto debería conducir al desarrollo de novedosos productos adecuados para su uso generalizado, y hacer frente a las enfermedades bacterianas, superando la resistencia a los antibióticos", añadió el Dr. Harper .


- Referencia: EurekAlert.org, 25 marzo 2012, contacto: Laura Udakis

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales