Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » Circuitos electromagnéticos atraviesan el espacio


Es de conocimiento común que una carga eléctrica debe fluir en un circuito para que un campo magnético pueda crearse.

El 30 de mayo de 1908, el laureado Nobel Hannes Olof Gösta Alfvén nació en Norrköping, Suecia. Su trabajo en la física del plasma, y ​​el movimiento de partículas cargadas, en particular, es fundamental para la teoría de el Universo Eléctrico.

En la década de 1930, Alfvén propuso que la Vía Láctea, contiene un campo magnético a gran escala, de tal manera que los rayos cósmicos (partículas cargadas) se podía mover en órbitas en espiral a lo largo de sus brazos. Su argumento era que, si el plasma fuera un componente fundamental de la galaxia, eso facilitaría el flujo de carga eléctrica, y por tanto, emergería un campo magnético. Pero en aquella época, el espacio era considerado solamente como un vacío, y las fuerzas cósmicas electromagnéticas y los haces de partículas eran considerados inexistentes por los astrofísicos convencionales.

Hoy en día, los astrónomos continúan reflexionando sobre cómo se generan los campos magnéticos  alrededor de las estrellas y las galaxias. Todavía desconocen qué da a esos campos su forma y su fuerza. La mayoría de los astrónomos creen que las galaxias están unidas por la gravedad de las nubes de gas de hidrógeno y el polvo, combinados a lo largo de millones (si no miles de millones) de años, por lo que la electricidad como agente activo continuo para la formación escapa a su imaginación.

Los astrónomos modernos creen que los campos magnéticos del espacio son algo así como fragmentos "primordiales" remanentes del Big Bang. Se basan en esta idea como una explicación de cómo se formaron las galaxias en el Universo.

En un comunicado de prensa de abril de 2010, informaban que según un modelo de formación de galaxias el gas frío que caía dentro de una galaxia, las explosiones de supernovas, el nacimiento de estrellas y la rotación de la galaxia en sí misma, eran responsables de crear los campos magnéticos galácticos. Sin embargo, en su modelo debían faltar algún que otro factor, ya que no fueron capaces de predecir los campos observados en diversas estructuras galácticas.

Según con un reciente comunicado de prensa, los investigadores han usado pulsos láser “han creado ciertas condiciones análogas a las del inicio del universo, cuando las galaxias se estaban formando". El cómo saben cuáles son esas condiciones se trata de una cuestión importante. No obstante, su "nuevo" entendimiento es que el proceso de la batería Biermann genera los campos magnéticos.

En la década de 1950, Biermann se dio cuenta que un campo magnético puede ser generado por el movimiento de partículas cargadas. Puesto que las nubes de corrientes de partículas cargadas atraviesan el espacio, cualquier separación de la carga en estas nubes iniciará un campo eléctrico. Como se ha indicado muchas veces en estas páginas, un campo eléctrico, no importa cuán débil sea, originará una corriente eléctrica, ipso facto, aparecerá un campo magnético.

A pesar de la "revelación" que las corrientes eléctricas llevan a los campos magnéticos en las galaxias resultaba refrescante, es evidente que los astrónomos siguen dependiendo de "ondas de choque" y las "burbujas" para explicar el punto de partida. La separación de carga, no se considera como condición primordial del Universo.

Otro cuestión que tampoco se considera es que las partículas cargadas se mueven en un circuito. Si bien la visión consensuada científica sólo permite aislar las "galaxias isla" en el espacio, el Universo Eléctrico enfatiza la conectividad de una red activa eléctricamente.

Las galaxias están inmersas en un circuito de electricidad que fluye a través del cosmos, de principio a fin. No hay forma de saber de dónde viene ni a dónde va la corriente, pero nosotros lo vemos en los campos electromagnéticos y en la radiación sincrotrón que permea el espacio.


  • Referencia: Thunderbolts.info, 27 enero 2012, por Stephen Smith
  • Imagen detallada por infrarrojos, del polvo cargado eléctricamente en la M51, galaxia del Remolino. Crédito: NASA, ESA, M. Regan y B. Whitmore (STScI), R. Chandar (Universidad de Toledo), S. Beckwith (STScI), y el Hubble Heritage Team (STScI / AURA)

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales