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» » El lado oscuro de la felicidad

Parece que todo el mundo quiere ser feliz, y la búsqueda de la felicidad es uno de los fundamentos de la vida americana. Pero, incluso la felicidad puede tener su lado oscuro, según los autores del artículo revisado y publicado en Perspectives on Psychological Science. En él dicen que, la felicidad no debería ser pensada como algo universalmente bueno, y resumen las cuatro formas que dan lugar al caso. En efecto, no todos los tipos y grados de felicidad son igualmente buenos, incluso el perseguir la felicidad puede hacer que la gente se sienta peor.

Las personas que quieren sentirse más felices pueden elegir entre una multitud de libros que les dice cómo hacerlo. Sin embargo, fijarse como meta la felicidad puede ser contraproducente, señala June Gruber de la Universidad de Yale, que co-escribió el artículo con Iris Mauss, de la Universidad de Denver, y Tamir Maya, de la Universidad hebrea de Jerusalén. Es una de las muchas desventajas de la felicidad, las personas que luchan por la felicidad puede acabar peor que cuando comenzaron.

Las herramientas sugeridas a menudo para hacerte feliz no son necesariamente malas, como el tomarte un tiempo cada día para pensar en las cosas por las que estás contento o agradecido, o procurar tener situaciones que te hagan feliz. "Pero cuando estas cosas se hacen con la motivación o expectativa de que deberían hacerle feliz, pueden conducir a la decepción o disminución de la felicidad", explica Gruber. Por ejemplo, en un estudio de Mauss y sus colegas, descubrieron que las personas que leen un artículo de prensa ensalzando el valor de la felicidad y después ven una película feliz, se sienten peor que la gente que lee un artículo de prensa que no menciona la felicidad, presumiblemente porque se quedan decepcionados por no sentirse ellos más felices. Cuando las personas no terminan tan felices como esperaban, la sensación de fracaso puede hacer que se sientan aún peor.

Demasiada felicidad también puede ser un problema. En un seguimiento que se hizo a unos niños desde la década de 1920 hasta la vejez, se encontraron que los que murieron más jóvenes fueron calificados como muy alegres por sus profesores. Los investigadores hallaron que las personas que sienten cantidades extremas de felicidad no pueden pensar de forma creativa y tienden a tomar más riesgos. Por ejemplo, las personas que tienen una manía, como en el trastorno bipolar, tienen un grado excesivo de emociones positivas que puede llevarles a tomar riesgos, como el abuso de sustancias, conducir demasiado rápido o gastar sus ahorros. No obstante, incluso para las personas que no tienen un trastorno psiquiátrico, "un grado demasiado alto de felicidad también puede ser contraproducente", señala Gruber.

Un problema distinto es la sensación de felicidad inapropiada, obviamente, no es saludable sentirse feliz cuando ves a alguien llorando por la pérdida de un ser querido, o cuando escuchas a un amigo relatar sus heridas por un accidente automovilístico. Sin embargo, la investigación de Gruber y sus colegas, han encontrado que esta felicidad inapropiada también se produce en las personas con manías. La felicidad también puede significar que se vivan las emociones negativas, que también tienen su lugar en la vida. El miedo puede impedir que se tomen riesgos innecesarios, y la culpa puede recordar el portarse bien con los demás.

De hecho, los psicólogos han descubierto lo que parece aumentar realmente la felicidad. "El más fuerte indicador de la felicidad no es el dinero, o el reconocimiento externo del éxito o la fama", dice Gruber; "sino el tener relaciones sociales significativas" Esto significa que la mejor manera de aumentar tu felicidad es dejar de preocuparse por ser feliz y poder desviar esa energía en alimentar los lazos sociales que tienes con otras personas. "Si hay alguna cosa que valga la pena concentrarse, que sea en eso. Y deje que el resto venga por sí solo."

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Editor del blog Pedro Donaire

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