Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » » Uno de los secretos de la longevidad: la ruta del ácido graso

Dorian Gray tuvo su pintura, Ponce de León su fuente, y para los nematodos y las moscas de la fruta, la clave de una vida más larga pasa por eliminar las células germinales, o sea, las células madre que producen los óvulos y los espermatozoides. Por razones aún desconocidas, un gusano redondo sin células germinales vive un 60% más que uno con las células intactas. Y ni siquiera necesita eliminarlas, las mutaciones que alteran su proliferación también prolongan su vida.

En su artículo en PLoS Biology, Jerome Goudeau, Hugo Aguilaniu y demás colegas, exploran las rutas moleculares que regulan la extensión de la vida, y muestran que el papel fundamental lo desempeña un factor de transcripción que, entre otras cosas, promueve la desaturación de los ácidos grasos.

Los autores comenzaron su exploración buscando los receptores nucleares que se requerían para el efecto de alargar la vida, el razonamiento fue que uno o más de estos receptores podrían desempeñar un papel clave en el control de las rutas de la longevidad. Usando el ARNi (ARN interferente) de los gusanos de larga duración con una conocida mutación en su línea germinal de proliferación, y apagaron cientos de receptores, en una árdua búsqueda de aquello que pudiese servir para alargar la vida.

Sólo encontraron uno, llamado nhr-80, que se mostró especialmente activo dentro de una línea germinal de longevidad, y no en cualquiera de las otras diversas vías conocidas para alargar la vida. Este hallazgo proporciona la primera evidencia experimental de que la extensión de la vida mediante la extirpación de una línea germinal pueden ocurrir cuando falta la señalización de la insulina, una de las mejor caracterizadas vías que afectan al tiempo de vida. La mutación de nhr-80 evita la expresión del gen que impide el efecto longevo, mientras que la sobreexpresión lo incrementaba, en ambos casos, sólo cuando las células germinales estaban ausentes.

A continuación examinaron a los candidatos para una interacción con la proteína nhr-80, y se demostró que los receptores hormonales nucleares DAF-12, aunque no el correspondiente citocromo P450, DAF-9, era necesario para que la nhr-80 pudiese prolongar la vida. La naturaleza exacta de su interacción, ya sea que se una directamente o a través de intermediarios, sigue sin estar claro.

Al igual que un factor de transcripción, la nhr-80 regula la expresión génica. Entre sus objetivos conocidos se incluye un grupo de enzimas envueltas en el metabolismo de los lípidos llamadas desaturasas. Éstas convierten los ácidos grasos saturados, como el ácido esteárico, en ácidos grasos insaturados, como el ácido oleico, una conversión que altera significativamente las propiedades físicas y biológicas de las grasas a partir de ellas.  Los autores muestran que, los genes de varias desaturasas son altamente expresadas en las mutaciones de una línea germinal longeva. Como resultado, la cantidad de ácido oleico se incrementa debido a la ablación de la línea germinal. Cuando el gen nhr-80 fue silenciado, se invalidó ese incremento de expresión de un gen desaturasa en particular, denominado grasa-6.

Estas importantes rutas biológicas suelen incorporarse de manera redundante, por lo que a los autores no les sorprendió encontrar que la sola supresión de la grasa-6 no se viera reflejada en un alargamiento de la vida de la línea germinal mutada. Sin embargo, a la vez que se eliminaba la grasa-6 y otra desaturasa, la grasa-7, esta vez sí se redujo la longevidad del gusano mutante, un efecto que puede ser mitigado mediante la adición del producto final de las enzimas, el ácido oleico.

Aunque los gusanos no son seres humanos, compartimos muchos de los mismos mecanismos celulares, y hasta es posible que, los mismos efectos que prolongan la vida a través de esta vía incremental de ácido graso y pérdida germinal, se encuentre en nosotros. Si esto es así, es posible imaginar que en algún futuro lejano, que el análogo humano del nhr-80 sea la clave molecular para la fuente de la juventud. Pero si esta analogía se mantiene, el siguiente paso será entender cómo se puede promover la longevidad sin renunciar a la fertilidad.


  • Referencia: PLoS biology.org, por Richard Robinson, 15 de marzo 2011
  • Imagen: La sobreexpresión del gen que promociona la longevidad, nhr-80 (en verde), alarga el tiempo de vida del C. elegans . Crédito: Jérôme Goudeau. doi:10.1371/journal.pbio.1001030.g001
  • Citas: Robinson R (2011) One Secret of Longevity: The Fatty Acid Pathway. PLoS Biol 9(3): e1001030. doi:10.1371/journal.pbio.1001030. | Goudeau J, Bellemin S, Toselli-Mollereau E, Shamalnasab M, Chen Y, et al. (2011) Fatty Acid Desaturation Links Germ Cell Loss to Longevity Through NHR-80/HNF4 in C. elegans . doi:10.1371/journal.pbio.1000599.

,

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales