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» » Un mal trabajo puede ser peor para la salud mental que no tener ninguno

Estar desempleado puede ser estresante, pero el efecto psicológico de tener un puesto de trabajo con un pobre sueldo, puede ser tan malo para la salud mental como no tener ningún trabajo, según un nuevo estudio.


Además, no siempre un empleo es una bendición para la salud mental, por ejemplo, los participantes del estudio que pasaron de estar desempleados a estar empleados en un trabajo de mala calidad, mostraron un empeoramiento de su salud mental, según los investigadores de la Universidad Nacional Australiana de Canberra, Australia

Estos hallazgos sugieren que, las políticas gubernamentales no deben centrarse exclusivamente en reducir el desempleo. Las condiciones laborales, incluyendo las prestaciones, las horas y la flexibilidad, también debe considerarse, señaló Joseph Grzywacz, profesor adjunto de medicina familiar y comunitaria en la Wake Forest University School of Medicine, en Winston-Salem, Carolina del Norte, que no participó con el estudio.

"La gente que mira comparativamente el empleo y el desempleo tiende a pensar que todos los trabajos son iguales", comentaba Grzywacz. "Y esto es una prueba más de que, efectivamente, no todos los trabajos son iguales."

El empleo y la salud mental

Los investigadores examinaron los resultados de una encuesta de hogar representativa a nivel nacional, de más de 7.000 personas residentes en Australia. Desde 2001 y durante siete años han estado valorando las respuestas.

La calidad del empleo se calificó sobre una base de cuatro factores: el estrés y el nivel de demanda, lo que dijeron los empleados de control sobre su trabajo, la seguridad en el trabajo (posibilidad de futuro) y si el pago era justo.

Los participantes también completaron un cuestionario de salud mental, donde se evaluaban los síntomas de depresión y ansiedad, así como las emociones positivas, el sentirse feliz y tranquilo.

En general, los que estaban empleados tenían mejor salud mental que los que estaban parados.

Pero después de tener en cuenta factores que podrían influir en los resultados, como la edad de un individuo, sexo, estado civil y nivel de educación, la salud mental de las personas desempleadas fue equiparándose, o mejor dicho, se equiparó la salud mental de estos con la de los empleos de mala calidad.

Aquellos con puestos de trabajo de peor calidad, mostraban una mayor merma de su salud mental a través del tiempo, en comparación con aquellos que estaban desempleados.

Las personas que consiguieron un trabajo de alta calidad vieron subir su puntuación de salud mental en un promedio de 3 puntos. Pero si el trabajo era de mala calidad, su salud mental se reducía en 5,6 puntos. La salud mental de este último grupo era peor que los que estuvieron desempleados durante todo el período del estudio. Una diferencia de sólo 4 ó 5 puntos en esta prueba se consideraba clínicamente relevante, lo cual significa que, dichos cambios se hacían visibles en la salud mental de una persona, explican los investigadores.

Los hallazgos sugieren que "las estrategias de búsqueda de empleo que promueven resultados positivos para los desempleados, deberían tomar esto en cuenta en su política laboral", escriben los investigadores en la revista Occupational and Environmental Medicine.

¿Qué puede hacerse?

Una forma de mejorar la calidad del empleo sería establecer protecciones para promover la seguridad en el empleo, explicaba Grzywacz. Por ejemplo, el no tener un contrato de trabajo crea una sensación de inseguridad, ya que "la gente no sabe lo que le depara el mañana", señaló. Los empleadores podrían reducir la cantidad de contratos de trabajo independientes y volver a la antigua idea de que "si realmente trabajas con nosotros, tienes futuro con esa empresa."

Las organizaciones también pueden tratar de reducir el número de "elecciones forzadas" que los empleados están obligados a hacer, como la posibilidad de elegir entre finalizar las tareas del trabajo o el tener que cuidar de un niño enfermo, continuó Grzywacz. Los empleadores pueden crear políticas de licencia flexibles para que los empleados no se vean obligados a elegir entre el trabajo y su familia.

Por último, la idea de que puede crearse más trabajos mediante la reducción de puestos de trabajo a tiempo completo por los de mitad de jornada no nos parece lo mejor para los empleados, ya que los salarios de estos puestos de trabajo a tiempo parcial no son suficientes para que sobreviva una familia.

"Al posponer su vuelta al trabajo, no se obtiene ningún ganancia adicional", añadió.

La idea final es que, un trabajo con malas condiciones, lo que incluye bajos salarios y alto estrés, puede ser tan malo para la salud mental como el no trabajar.

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Editor del blog Pedro Donaire

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