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» » Las bebidas edulcoradas con glucosa y fructosa asociadas con la presión arterial más alta

La gaseosa y otras bebidas edulcoradas, refrescos y bebidas de frutas, se asocian en los adultos con mayores niveles de presión arterial, según informan los investigadores en Hypertension, la revista de la Asociación Americana del Corazón.

En un estudio Internacional sobre macro y micronutrientes y presión arterial (INTERMAP), Para cada bebida extra azucarada por día y participante de promedio subía significativamente la presión arterial sistólica en 1,6 milímetros de mercurio (mmHg) ,y la diastólica en 0,8 mmHg. Esto se mantuvo estadísticamente incluso después de haberlo ajustado según las diferencias de masa corporal, señalaron los investigadores.

Los investigadores hallaron niveles más altos de presión arterial en individuos que consumen más glucosa y fructosa, ambos edulcorantes se encontraron en el sirope de maíz, de alto contenido en fructosa, el edulcorante más común utilizado por la industria de bebidas.

La presión arterial alta fue más pronunciada en aquellos que consumieron altos niveles de azúcar y sodio. No hallaron, sin embargo, ninguna asociación consistente entre el consumo de refrescos de dieta y los niveles de presión arterial.

"Esto apunta a otra posible intervención para reducir la presión arterial", indicaba Paul Elliott, autor principal y profesor del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la School of Public Health en el Imperial College de Londres. "Estos hallazgos apoyan las recomendaciones para reducir el consumo de bebidas edulcoradas, así como azúcares agregados y el sodio, en un esfuerzo para reducir la presión arterial y mejorar la salud cardiovascular".

En INTERMAP, Los investigadores analizaron el consumo de bebidas edulcoradas con azúcares y los refrescos de dieta en 2.696 participantes, de 40 a 59 años de edad, en ocho áreas de los Estados Unidos y dos zonas del Reino Unido. Los participantes informaron de lo que comieron y bebieron durante cuatro días a través de entrevistas en profundidad, llevadas por observadores entrenados, se les recogieron dos muestras de orina de 24 horas, ocho lecturas de presión arterial, y respondieron a un cuestionario detallado sobre su estilo de vida y factores médicos y sociales.

También encontraron que la ingesta de azúcar, en forma de glucosa, fructosa y sacarosa, fue mayor en aquellos que consumen más de una bebida endulzada con azúcar al día. Y que las personas que consumen más de una servicio al día de bebidas edulcoradas consumían más calorías que los que no lo hacían, con una media de consumo de energía de más de 397 calorías por día.

Los que no consumieron bebidas edulcoradas tenían de promedio un menor índice de masa corporal (IMC) que los que consumieron más de una de estas bebidas al día. Los que bebían refrescos de dieta tenían mayor media de IMC que los que tenían baja o ninguna actividad física.

"Las personas que consumen muchas bebidas edulcoradas parecen llevar dietas menos saludables", señaló Ian Brown, investigador adjunto del Imperial College de Londres. "Ellos están consumiendo calorías vacías, sin los beneficios nutricionales de una comida real. Consumen menos potasio, magnesio y calcio.

"El posible mecanismo que hace que las bebidas edulcoradas con glucosa y fructosa aumenten los niveles de presión arterial es el incremento del nivel de ácido úrico en la sangre que, a su vez, puede reducir el óxido nítrico requerido para mantener los vasos sanguíneos dilatados. El consumo de azúcar también se ha relacionado con el aumento de la actividad del sistema nervioso simpático y la retención de sodio."

Las limitaciones de este estudio fueron de corte transversal y que la dieta era auto-reportada.

"Esto es un estudio de una población. Es un pedazo evidencial de un rompecabezas que debe ser completado", apuntó Brown. "Entre tanto, las personas que desean tomar bebidas edulcoradas deberían hacerlo con moderación."

La American Heart Association recomienda que, no se ingiera más de la mitad de la cantidad de calorías discrecionales de azúcares añadidos, lo que para la mayoría de las mujeres estadounidenses significa, no más de 100 calorías al día, y para la mayoría de los hombres, no más de 150 calorías por día. Las calorías discrecionales son aquellas que una persona puede ingerir después de consumir las cantidades de alimentos que satisfacen sus requerimientos nutricionales diarios.

Finnaciaron este estudio: The National Heart, Lung y el Blood Institute, National Institutes of Health, Chicago Health Research Foundation y los organismos nacionales de China, Japón y el Reino Unido.

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Editor del blog Pedro Donaire

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