Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » El cuarzo señala los puntos débiles de la corteza terrestre

Según un nuevo estudio, las altas concentraciones de cuarzo, uno de los minerales más comunes que se encuentran en la superficie de la Tierra, pueden provocar una serie de puntos débiles en la corteza terrestre que determinan dónde se forman las cordilleras y por dónde se quiebran los continentes.


En general, el cuarzo es un mineral químicamente estable particularmente común en los granitos, que representa aproximadamente el 12% de la corteza terrestre. Cuarzo toma muchas formas, ya sea como granos de arena o gemas semipreciosas como la ágata y la amatista. En la superficie de la Tierra, estos minerales cristalinos son típicamente duros, pero rápidamente se ablandan y fluyen con las temperaturas y presiones de las profundidades de la corteza terrestre, una de las características que hacen del cuarzo uno de los minerales más débiles en apariencia. En consecuencia, los estudios de laboratorio muestran que la abundancia de cuarzo en una roca, es uno del factores principales que influyen en su tendencia a fluir bajo el calor y la presión.

Un estudio publicado recientemente en la revista Nature, sugiere un vínculo entre el contenido de cuarzo de las rocas de la corteza y las deformaciones a gran escala, como las de las cadenas montañosas.

En la nueva investigación, el geofísico Anthony Lowry, de la Universidad de Utah, en Logan, y su colega Marta Pérez-Gussinyé de la Royal Holloway, Universidad de Londres, analizaron los datos sísmicos recogidos al oeste de los Estados Unidos. Concretamente, observaron la velocidad de compresión de las ondas P procedentes de un terremoto, el equivalente sísmico de las ondas sonoras en el aire, y las compararon con las ondas S del temblor, que se mueven más lentamente y transmiten las fuerzas rompedoras.

Después de eliminar los efectos de la temperatura y la densidad de las rocas de la corteza sobre las velocidades de las ondas sísmicas, se encontraron que en los sitios donde se mantuvo estable la corteza, así como en las áreas al este de las Montañas Rocosas, las ondas P viajaban a más 1,8 veces más rápido que las ondas S. Pero en los sitios donde la corteza continental se deformaba, por ejemplo, a lo largo de todas Montañas Rocosas, o en la cuenca y la cordillera del centro de Nevada, donde la corteza terrestre se estira y adelgaza, el ratio de velocidad cae por debajo de 1,8. Este umbral ofrece una manera de identificar las rocas profundas ricas en cuarzo de la corteza, sostienen los investigadores.

Además de explicar las deformaciones en marcha, las altas concentraciones de cuarzo puede ayudar a explicar por qué la corteza de la Tierra ha desgarrado las mismas zonas una y otra vez, como los supercontinentes que chocan para volver a separarse de nuevo, mientras que otras regiones se mantienen relativamente a salvo, añaden los investigadores. Conforme el ajuste del cuarzo va debilitándose, la corteza comienza ha estirarse o a plegarse, aumenta el flujo de calor de las rocas subyacentes ayudando a expulsar el agua de los minerales corticales, un proceso que debilita aún más las rocas, afianzando las deformaciones a gran escala que allí acontecen o en cualquier otro sitio.

Los resultados del equipo "son bastante convincentes", dice el geofísico Roland Bürgmann, de la Universidad de California, en Berkeley. Aunque los investigadores argumentan bien la presencia del cuarzo iniciador del proceso de debilitamiento de las rocas, hay otros factores, observa, como las imperfecciones que se forman a gran escala, cuando la corteza terrestre se enfría, lo que también podría ayudar a determinar dónde se originaron las antiguas deformaciones de la corteza. Un análisis similar, usando los datos sísmicos recogidos al este de Estados Unidos, deberían proveer de la materia prima necesaria para probar la hipótesis del equipo sobre el debilitamientodel cuarzo, señala Bürgmann.

Los nuevos resultados son "intrigantes, a la vez que razonables", apunta el sismólogo Don Forsyth, de la Universidad de Brown; sin embargo, al igual que Bürgmann, señala que otros factores pueden estar en juego. Por ejemplo, sugiere, algunas de las características que Lowry y PérezGussinyé le atribuyen a la corteza, de hecho, pueden estar relacionadas con las rocas más profundas del manto terrestre. "Sus resultados dependen mucho de sus supuestos, y han hecho muchas suposiciones", señala.

  • Referencia: ScienceNow.org, Sid Perkins 16 de marzo de 2011
  • Imagen de Thinkstock.com

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales