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» » » El contenido de agua dulce del Océano Ártico aumenta significativamente

El contenido de agua dulce de la parte superior del océano Ártico se ha incrementado en un 20 por ciento desde la década de 1990. Esto corresponde a un aumento de aproximado de 8.400 kilometros cúbicos, que es el volumen promodio de agua dulce que al año exportó esta región marina en forma líquida o congelada. Este resultado ha sido publicado por los investigadores del Instituto Alfred Wegener en la revista Deep-Sea Research. El agua dulce de la capa del Océano Ártico, cerca de la superficie, regula el calor que desde el océano se emite a la atmósfera o al hielo. Además, tiene un impacto en la circulación oceánica mundial.


Alrededor de un diez por ciento de los flujos de escorrentía continental del Ártico se vierten a través de los enormes ríos de Siberia y de América del Norte, sumándose al agua relativamente baja en sal del Pacífico. Esta agua dulce se queda como una ligera capa por encima de las capas más profundas saladas y cálidas del océano, y por extensión, detiene el flujo de calor al hielo y la atmósfera. Los cambios en esta capa, por lo demás, conforman los principales parámetros que controlan el equilibrio de sensibilidad del calor en el Ártico. Podemos esperar que, una cantidad adicional de agua dulce, de la capa más cercana a la superficie del Océano Ártico, desemboque en el Atlántico Norte en los próximos años. La cantidad de agua dulce que sale del Ártico influye en la formación de las aguas profundas del mar de Groenlandia y del mar de Labrador, por eso tiene un impacto en la circulación oceánica mundial.

El Dr. Benjamin Rabe, del Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina, de la Asociación Helmholtz, y sus colegas, han evaluado un total de más de 5.000 perfiles de concentración de sal. Para medir la distribución profunda de la concentración de sal, utilizaron los sensores de los barcos o sensores montados en los grandes témpanos de hielo, de esta manera, se registraron los datos del hielo durante su deriva a través del Océano Ártico. Por otra parte, se midieron los valores de los submarinos introducidos en los análisis. La mayor parte de los datos provienen de las expediciones durante el Año Polar Internacional 2007/2008. "Los bien coordinados programas de investigación en el Ártico, han mejorado sustancialmente la base de datos de estas áreas de difícil acceso", informaba Rabe, que volverá a navegar al centro del Ártico en el buque de investigación Polarstern el verano que viene. La densa red de observaciones de los últimos años ha permitido, por primera vez, llegar a una evaluación comparativa del contenido de agua dulce del Océano Ártico.

Rabe y sus colegas han publicado este aumento del contenido de agua dulce entre los períodos 1992 a 1999 y entre 2006 a 2008 en la revista Deep-Sea Investigación. "Los considerables cambios en las capas superiores del agua conllevan principalmente a una disminución en la concentración de sal", señala Rabe. Otro efecto, aunque menor,  es que las capas bajas en sal son más gruesas que antes. El contenido de agua dulce del Océano Ártico podría aumentar debido al incremento del hielo marino o al deshielo de los glaciares, de las precipitaciones o los aportes fluviales. Al haber menos exportación de agua dulce del Ártico, en forma de hielo marino o en forma líquida, se traduce en un aumento del contenido de agua dulce. Los autores del estudio apuntan, como las razones más probables para esta alteración, la exportación y entradas de agua dulce desde las zonas próximas a la costa de Siberia a la zona central del Océano Ártico, .

El Dr. Michael Karcher del Instituto Alfred Wegener, co-autor del estudio, ha simulado los procesos observados con el océano, usando el NAOSIM junto con un modelo de hielo marino. El modelo de experimento hace posible el estudio de períodos más largos, es decir, mapear períodos para los que no están disponibles datos de medición. El modelo proporciona pistas importantes sobre las causas del aumento y caída de los contenidos de agua dulce, y señala la gran importancia del campo de vientos locales. Las mediciones y el modelo, muestran además que estos cambios abarcan áreas mucho mayores de lo previsto hasta la fecha.

  • Referencia: RedOrbit.com, 27 de marzo 2011
  • Imagen: Las diferencias en la salinidad media del Océano Ártico por encima de la isohalina 34, entre los años 2006 a 2008 y 1992 a 1999. Los valores negativos se muestran en amarillo, verde y azul, y representa un aumento de agua dulce. (Crédito: Benjamin Rabe, Alfred Wegener Institute)

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Editor del blog Pedro Donaire

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