NEUROLOGIA

MATERIALES

SALUD

En Google+

» » » Houdini: Sólo porque algo es inexplicable no siginifica que sea sobrenatural

Antes de decir que algo es de otro mundo,
primero asegúrese de que no pertenece a éste.

Sir Arthur Conan Doyle fue el genial autor de las populares historias del detective Sherlock Holmes, quien celebró el triunfo de la razón y la lógica sobre la superstición y el pensamiento mágico.

Lamentablemente, el médico escocés convertido a escritor, no aplicó esas habilidades cognitivas de su creación, cuando floreció el movimiento espiritista en los años de 1900: se quedó encandilado ante el crudo engaño de las fotografías de Cottingley Fairies, y asistió regularmente a sesiones de espiritismo para ponerse en contacto con miembros familiares que habían muerto en la Primera Guerra Mundial, especialmente por su hijo Kingsley. Tal vez merecidamente, la fama de Conan Doyle le llevó a obtener la compañía del mayor mago de su época, Harry Houdini, que no era muy amigo de las falsificaciones.

En la primavera de 1922, Conan Doyle visitó a Houdini en su casa de Nueva York, tras lo cual el mago se dispuso a demostrarle que la escritura en pizarra, el método favorito de los mediums para la recepción de mensajes de los muertos, donde supuestamente se movía una tiza sobre la pizarra, podía hacerse por medios perfectamente prosaicos.

Houdini colgó una pizarra de manera que desde cualquier punto de la sala pudiese oscilar libremente en el espacio. Presentó al autor cuatro pelotas de corcho, para pedirle que eligiera uno y lo abriera, para comprobar que no había sido alterado. Después, Conan Doyle tuvo que recoger otra pelota y sumergirla bien en tinta blanca. Mientras estaba en remojo, Houdini pidió a su visitante que bajara a la calle y fuera en cualquier dirección, tomara un pedazo de papel y lápiz, escribiera una pregunta o una frase, y lo guardara en el bolsillo antes de volver a casa. Conan Doyle cumplió, garabateando "Mene, Mene, Tekel, upharsin", un acertijo del libro de Daniel de la Biblia, es decir, "Se ha contado y contado, pesado y dividido."

Lo que pasó después desafió toda explicación, al menos para la mente de Conan Doyle. Houdini le hizo recoger la pelota empapada de tinta con una cuchara y colocarla en la pizarra, donde quedó momentáneamente adherida antes de rodar lentamente sobre la superficie, deletreando "M", "e", "n", "e", y así sucesivamente, hasta que terminó toda la frase, momento en el que la pelota cayó al suelo.

Según William Kalush y Larry Sloman, en su biografía de 2006, "La Vida Secreta de Houdini" (Atria Books), el Maestro convino a explicar la lección a Conan Doyle, dado la gran impresión que por tales misterios necesitaba escuchar:

Sir Arthur, he dedicado mucho tiempo y pensamiento a esta ilusión ... No le voy a decir cómo lo hice, pero le puedo asegurar que fue una pura patraña. Lo hice perfeccionando medios normales, y lo ideé para demostrar lo que se puede hacer en este sentido. Ahora, se lo ruego, Sir Arthur, no saque la conclusión de que ciertas cosas que usted ve son necesariamente "sobrenaturales", u obra de "espíritus", sólo porque no se pueden explicar ....

Lamentablemente, Sir Arthur siguió creyendo que Houdini tenía poderes psíquicos y conexiones espirituales que empleaba en su famosos escapes.

Este problema se conoce como el argumento de la ignorancia ("debe ser verdad porque no se ha demostrado falso") o, a veces, el argumento de la incredulidad personal ("dado que no puedo imaginar una explicación natural, eso no puede ser"). Tal razonamiento falaz aparece tan a menudo en mis encuentros con creyentes que he llegado a la conclusión que debe ser producto de una insatisfacción cerebral con la duda, igual que la naturaleza aborrece el vacío, parece que el cerebro aborrece que no haya explicación. Por lo tanto, se construye una, no importa cuán improbable. De esta manera, una anomalía normal se convierte en paranormal, los fenómenos naturales en sobrenaturales, los objetos voladores no identificados se vuelven naves espaciales extraterrestres y los eventos fortuitos en conspiraciones.

El principio de Houdini, de que sólo porque algo es inexplicable, no significa que sean paranormales, sobrenatural, extraterrestre o una conspiración.

Antes de decir que algo no es de este mundo, primero asegúrese de que no esté en este mundo. La ciencia se basa en lo natural, no en lo sobrenatural ni en lo paranormal, o en cualquier otra explicación innecesariamente complicada.

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua

No hay comentarios:

Leave a Reply