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» » » Bajo en carbohidratos o en grasa, ¿Cuál es la mejor manera de perder peso?

¿Qué dieta le ayudará a perder peso, una baja en grasas u otra baja en hidratos de carbono? A lo largo de décadas de investigación y decenas de estudios con este debate, es muy probable que cualquiera se confunda acerca de la mejor manera de reducir su cintura.

"Pienso que lo mejor es reducir los carbohidratos", comenta Heather Straight, una madre de Pleasant Hill, California, tras haber probado diversas dietas. "Al menos, eso creo."

Gary D. Foster, director del Centro de Investigación de Obesidad y de Educación, y profesor de Medicina y Salud Pública en la Universidad de Temple en Filadelfia, y sus colegas, publicaron un estudio, ampliamente distribuido, en agosto, donde 307 personas siguieron una dieta y llegó a la conclusión de que tanto una dieta baja en grasa como baja en carbohidratos pueden ayudar a perder peso, pero que la dieta baja en hidratos de carbono es, tal vez, la mejor, y con valores de colesterol bueno, o HDL.

Pero, ¿significa eso que Foster se ha convertido al enfoque bajo en carbohidratos, popularizado por el cardiólogo Robert Atkins, en la década de 1970?

"Creo que es un mal servicio que la gente se preocupe por las minucias de las dietas," declaraba Foster. "Hay partes de las dietas que sabemos que funcionan. Una de ellas, es el seguimiento de lo que se come. Pésese con frecuencia. Realice los cambios conductuales que le permitan comer más sano."

De hecho, muchos expertos en dietas, entre ellos médicos locales, titubean con el debate entre el bajo contenido en grasas frente a los bajos contenidos en carbohidratos. Se pierde el norte, dicen. El 60 por ciento de los estadounidenses tienen sobrepeso o son obesos, deberían comer menos y reducir la cantidad de azúcares en sus dietas, mediante la reducción de carbohidratos y dulces. Necesitarían comer alimentos reales, no demasiado procesados, sin azúcar añadido. Tendrían que pensar más en lo que están comiendo, en lugar de consumir atolondradamente lo que 'sabe bien'.

"Sinceramente, la cuestión no es tanto de poca grasa o pocos carbohidratos, sino de la calidad de lo que se come", señala Sooji Rugh, médico del centro para bajar peso de Greenlite Medicine en San José, California. "No todos los carbohidratos son iguales ni tampoco todas las grasas."

Por ejemplo, las grasas saturadas que se encuentran en los quesos y las carnes grasas pueden contribuir a enfermedades del corazón, a pesar de las dietas ricas en proteínas son consideradas buenas para la gente. Los carbohidratos también difieren: El azúcar y la harina del pan blanco se consideran menos saludables que la harina de trigo del pan integral. Si usted está tratando de perder grasa corporal con una dieta baja en carbohidratos, se recomienda de 20 a 70 gramos al día, en función de su nivel de actividad. La gente necesita un poco de carbohidratos para obtener energía, y las más saludables frutas y verduras contienen hidratos de carbono.

La promoción de la dieta baja en grasa se inició en los Estados Unidos en la década de 1950, impulsado sobre todo por Nathan Pritikin. A Pritikin se le diagnosticó una enfermedad cardíaca, y entonces comenzó su dieta baja en grasas junto con ejercicios para resolver la situación. Él popularizó los resultados en su libro de 1979, "El programa Pritikin de dieta y ejercicio". Las dietas bajas en grasa se pusieron de moda.

Para perder peso con una dieta baja en grasas, los expertos señalan que la ingesta total de grasa no debe ser mayor del 30 por ciento de las calorías totales. El problema ahora, dice Rugh de Greenlite, es que muchos de los alimentos de las tiendas de comestibles, etiquetados como "bajos en grasa", como los yogures, están cargados de azúcares para mantenerlos atractivos al paladar.

"Si se baja el contenido en grasa de los alimentos procesados, su sabor es horrible, de ahí mayor contenido de azúcar", señala Rugh.

La Organización Mundial de la Salud y la Asociación de Dietética Americana recomiendan que las calorías por azúcar no excedan del 10 por ciento del total de calorías, añade Rugh, "con que te tomes una Coca-Cola ya has superado eso."

El problema con el azúcar, simplemente, son los picos de insulina. Y cuando los niveles de insulina son elevados, la gente acumula grasa.

"En un momento dado, el páncreas (que produce la insulina) comienza a agotarse y entonces se está en camino de la diabetes tipo dos", según Ranveig Elvebakk, médico experta en nutrición de Oakland, con sede en California, y  miembro desde hace mucho de la American Society of Bariatric Physicians.

Ella piensa que, la cuestión de una dieta baja en hidratos de carbono frente a una de bajo contenido en grasa es una proposición sin sentido. "Es como si tengo un coche amarillo, ¿qué tipo de combustible le pongo?

Los picos de insulina debidos a los azúcares e hidratos de carbono, que son procesados por el cuerpo en azúcares, promueven el aumento de peso, observa Elvebakk.

"El noventa por ciento de los problemas de peso que tenemos son causados por el consumo de azúcar y no de la grasa", añade. "Si usted quiere perder, ganar o mantener el mismo peso, para eso necesita comprender la mecánica de la pérdida de peso. Y cuando aumenta el azúcar en la sangre, se incrementa la insulina, y la insulina almacena la grasa."

Quizá la versión más conocida de una dieta baja en carbohidratos es la dieta Atkins, que tuvo un resurgimiento en los primeros años de la década de 2000. Es un error común de percepción, que la gente coma filetes cargados de mantequilla y pueda bajar de peso saludablemente. Hay grasas buenas y grasas malas, las grasas de los frutos secos, el aceite de oliva y del pescado son mejores que la mayoría de las otras grasas.

"Podemos comer una pequeña cantidad de grasa", apunta Elvebakk. "La gente necesita unas tres cucharadas de aceite de oliva al día y algunos ácidos grasos omega tres."

La Asociación Americana del Corazón critica las dietas bajas en hidratos de carbono, aduciendo que la restricción de alimentos en estas dietas a menudo hacen pasar hambre al cuerpo de vitaminas y nutrientes esenciales.

La dra. Diana Wright, del Área de Nutrición de Bay, con sede en Gilroy, California, vive según el dicho de que si se quiere perder peso, se necesita comer menos y hacer más ejercicio, en lugar de preocuparse por las grasas y los hidratos de carbono.

"Es necesario saber cómo se está comiendo ahora. A veces se puede recurrir a un compañero o un libro, a veces es necesario recurrir a un profesional, para algunos consejos acerca de donde se pueden hacer cambios razonables en su dieta", señala ella.

Asimismo, no queremos tampoco que la gente se olvide de hacer ejercicio. Todos estamos diseñados para ser físicamente activos, y horas sentados detrás de un escritorio no promueve una buena salud.

"Ahora comemos más y hacemos menos ejercicio. Es como perder un empleo y empezar a gastar más dinero. Justo al revés", añade.

Wright cita al popular autor y profesor de la Universidad de California-Berkeley, Michael Pollan, diciendo que los estadounidenses necesitan "comer [buenos] alimentos. No mucho. Sobre todo plantas."

"Que la gente que controla su peso no se salte las comidas. Que siempre desayunen. Que hagan ejercicio de una hora al día. Que no tomen vacaciones de sus dietas y se pesen regularmente", señala Wright, agregando que muchas personas pueden beneficiarse de un dieta diabética que limita los dulces, promueve la alimentación frecuente y considera con qué frecuencia se está comiendo carbohidratos.

El cambio en el estilo de vida es la clave para perder peso, dicen los expertos.

"Pérder peso y mantenerlo, no es más que tener la mentalidad para hacerlo", señala Wright.

  • Referencia: PhysOrg.com, 25 de febrero 2011 por Laura Casey
  • - (c) 2011, Contra Costa Times (Walnut Creek, Calif.). Distribuido por McClatchy-Tribune Information Services.

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Editor del blog Pedro Donaire

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