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» » » Posturas corporales frente a roles de poder

Muestre entusiasmo, haga preguntas y sea conciso. Estos son sólo algunos de los consejos para la mayoría de entrevistas de los solicitantes de empleo, pero la postura de una persona también puede ser un factor decisivo a la hora de situarse en una posición codiciada, incluso cuando la persona al otro lado de la mesa juegue un papel más poderoso.

Según esta nueva investigación de la Kellogg School of Management de Northwestern University, la postura juega un papel importante cuando se trata de determinar si las personas actúan como si tuvieran realmente un cargo. Y descubre que una "postura expansiva", o posición desinhibida del cuerpo ocupando el espacio, activa una sensación de poder que produce cambios de comportamiento en una persona, independientemente de su rango actual o función jerárquica en una organización.

Más importante aún, estos nuevos resultados demuestran que la postura puede ser más significativa para la manifestación psicológica de una persona que el poder que su título o su solo rango. Dirigida por el profesor Adam Galinsky y la doctoranda Li Huang, de Kellogg School of Management, junto con la profesora Gruenfeld Deborah y la doctoranda Lucía Guillory, de la Stanford Graduate School of Business, esta investigación es la primera en constatar directamente el efecto sobre el comportamiento del hecho de tener un rol de alto poder en comparación con una postura de alto poder. El documento se titula "Powerful Postures Versus Powerful Roles: Which Is the Proximate Correlate of Thought and Behavior?" ["Posturas potentes versus funciones potentes: ¿Cuál es el correlato aproximado entre pensamiento y comportamiento?"], y aparece en la edición de enero 2011 de Psychological Science.

Aunque no estaba previsto por los investigadores, insistentemente hallaron en tres estudios, que la postura importaba más que papel jerárquico, aquella tenía un efecto más fuerte en la forma de pensar de una persona y actuaba de una manera más poderosa. En situación de una entrevista, por ejemplo, la postura del entrevistado no sólo transmite confianza y liderazgo, sino que la misma persona piensa y actúa realmente con más fuerza. "Ya dentro de la investigación pudimos comprobar que este rol marcaba una gran diferencia; sorprendentemente, el efecto de la postura dominaba al efecto del rol en cada uno de los estudios", señaló Huang.

"El 05 de diciembre 2005 la portada de The New Yorker fue un ejemplo clásico de cómo la postura puede ser indicativa para determinar si las personas actúan como si estuvieran en un cargo", dijeron Galinsky, Morris y Alice Kaplan, profesora de Ethics and Decisions in Management. "La imagen retrata las relaciones de poder entre el ex presidente George W. Bush, ataviado con un delantal, un plumero y una postura encorvada y constreñida, mientras que el ex-vicepresidente Dick Cheney tenía ambos brazos extendidos expansivamente por la parte trasera de un sofá, y sus piernas se extendían bajo la mesa de café. Cuando el rol jerárquico y la postura física divergen de esta manera, la postura parece ser más importante en la determinación de cómo la gente actúa y piensa."

Para probar su teoría, Galinsky, Huang y los demás colaboradores, llevaron a cabo tres experimentos para explorar los efectos de la postura corporal frente al papel de las conductas de poder asociadas. Los dos primeros experimentos demostraron que, cuando los individuos se colocaban en papeles de alto o bajo poder, mientras adoptaban posturas corporales expansivas (es decir, abiertas) o restringidas (cerradas), sólo la postura activaba una conducta de poder asociada. En la condición de postura expansiva, los participantes colocaban un brazo en el apoyabrazos de la silla y el otro en la parte trasera de una silla cercana, se les dijo que también cruzaran las piernas de modo que el tobillo de una pierna se apoyara en el muslo de la otra y se extendiera más allá de la pata de la silla. Por el contrario, en la condición de la postura restringida, los participantes ponían sus manos bajo sus muslos, dejaban caer sus hombros y colocaban juntas sus piernas.

Durante las diversas tareas, como el ejercicio de completar palabras y el juego de blackjack, los participantes con posturas abiertas estaban pensando en palabras más relacionadas con el poder, y en general, tuvieron una actuación más destacada que aquellos con posturas cerradas. Aunque los de alto poder informaron sentirse más poderosos que los de bajo poder, la manipulación del rol de poder tuvo poco efecto en la acción. Estos hallazgos demuestran que el rol y la postura afecta de manera independiente al sentido de poder de los participantes, aunque la postura es más responsable de la activación de comportamientos relacionados con el poder.

En un tercer experimento, los investigadores demostraron que la postura también tiene un mayor efecto sobre la acción que el rememorar una experiencia estando en un rol de alto o bajo poder. Los participantes recordaron verbalmente un vez en la que se encontraban en una situación de alto o de bajo poder, mientras adoptaban las posturas corporales expansiva o restringida, entonces se les preguntó por las acciones que tomarían en tres escenarios distintos. Los de postura expansiva tomaron medidas con más frecuencia que aquellos con posturas cerradas, con independencia de que recordaran esa vez que estuvieron en un rol de alto o bajo poder.

Según Galinsky, el papel de las posturas poderosas es importante para aquellos que busquen nuevos puestos de trabajo en 2011. "Nuestra investigación sugiere que la postura puede ser, literalmente, la mejor forma de acercarse a una entrevista de trabajo."


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Editor del blog Pedro Donaire

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