Ads-728

Ads-728

Psicología

Astrofísica

Genética

Neurociencia

» » Los muchos misterios de la anestesia

La anestesia nos ha ayudado a muchos de nosotros a lo largo de nuestras vidas, ya sea con un analgésico local en el dentista, con gotas anestésicas para la corrección de la visión con láser o con anestesia general para cirugía mayor. Pero a pesar del uso de los anestésicos en tantos procedimientos durante más de 150 años, los médicos y científicos aún no saben exactamente  cómo estos medicamentos funcionan en el cuerpo.

Encontrar una manera segura de dormirse

Antes de la anestesia, los médicos y dentistas operaban a los pacientes sólo en circunstancias extremas, y muchas veces, sin usar analgésicos o sedantes.

Más tarde, en 1846, el dentista William TG Morton hizo uso del éter para ‘dormir’ a los pacientes durante la cirugía. La práctica se extendió rápidamente, aunque  los doctores no podían controlar la cantidad de éter en cada inhalación, los pacientes podían despertar durante la cirugía o no volver a despertar. El éter, además, era altamente inflamable.

En las siguientes décadas se fueron introduciendo otros gases anestésicos menos inflamables, y se descubrió el suministro de anestésicos por vía intravenosa en dosis controlables. Sin embargo, hasta bien entrada la década de 1950, los efectos secundarios peligrosos seguían siendo comunes, entre ellos se incluyen las alteraciones del ritmo cardiaco, problemas respiratorios, baja presión arterial, náuseas y vómitos.

Las modernas técnicas anestésicas permiten someterse a cirugía segura a millones de personas con menos efectos secundarios menos graves. Los anestésicos por inhalación e intravenosos generales actúan con rapidez y se disipan rápidamente, mientras que los anestésicos locales y regionales bloquean los nervios específicos, proporcionando una alternativa a la anestesia general.

Los investigadores, financiados por el Instituto Nacional de Salud, han ayudado a identificar y explorar varios componentes de la anestesia general, como la sedación, pérdida del conocimiento, inmovilidad, la analgesia (ausencia de dolor) y la  amnesia (falta de memoria). Y  se han desarrollado medicamentos que pueden ofrecer uno o  más elementos por separado, permitiendo  a los anestesiólogos  adaptar los analgésico a procedimientos individuales y pacientes.

El dificultoso trabajo de un anestesiólogo

La anestesia aún pueden causar complicaciones y grandes efectos en todo el cuerpo, los anestesiólogos siguen con cuidado la evolución de los pacientes en la cirugía, utilizando una variedad de dispositivos que muestran la presión arterial, los niveles de oxígeno en sangre, el funcionamiento del corazón y la respiración, de esta manera, ajustan la medicación durante todo el procedimiento para asegurarse de que cada paciente sigue estando seguro.

El trabajo de los anestesiólogos se ha expandido más allá de la sala de operaciones, incluyendo el cuidado de los pacientes mientras se recuperan de la cirugía, proveyendo anestesia en procedimientos no quirúrgicos, como la colonoscopia y el parto. También aconsejan a otros especialistas sobre cómo controlar el dolor. "Creo que es justo decir que, la mayoría de la gente no tiene idea de lo complejo de este trabajo y de cuán atentos debemos estar", subraya Daniel Kohane, anestesiólogo de la Harvard Medical School y el Children's Hospital Boston.

El futuro de la Anestesiología

Los avances en biología celular, genética y biología molecular han impulsado a los científicos a aprender más sobre la anestesia y a desarrollar mejores anestésicos.

Por ejemplo, Max B. Kelz, de la Universidad de Pennsylvania encontró que los procesos de sumergirse y despertar de la anestesia son muy diferentes. El conocer más acerca de cómo son las transiciones cerebrales entre los estados consciente e inconsciente, puede mejorar nuestra comprensión de los trastornos del sueño y de los estados de alteración de la conciencia, como en los comas. Daniel Sessler, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Louisville, descubrió que las mujeres pelirrojas necesitan un 20% más de anestesia  que las mujeres de cabello oscuro, y es posible que hayan identificado una variante genética que explica el por qué. Y Kohane, creó un anestésico de liberación lenta, que duró varios días en ratas sin causar daño a los nervios ni otros efectos secundarios en estos animales. Esto podría ser un paso hacia un mejor tratamiento para el dolor crónico.

El último objetivo de los investigadores es el diseño de anestésicos que sean más específicos dentro del cuerpo, y personalizados, para trabajar con seguridad y eficacia en cada paciente. Además, la investigación de la anestesia podría revelar más acerca del dolor, la memoria, enfermedades como la epilepsia y el coma, y la naturaleza de la conciencia misma.

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua
Editor del blog Pedro Donaire

Filosofía

Educación

Deporte

Tecnología

Materiales