Nuestras preferencias de atracción se relacionan con el poder
Si la imagen de un hombre o una mujer aparece más alta o más baja en una pantalla, así de atractivo/a será percibida por el sexo opuesto.
Cuando se trata que los hombres evalúen el atractivo de las mujeres en unas imágenes, si una foto está más alta que otra, ellos encuentran la foto inferior más atractiva. Y al contrario, cuando de manera similar lo miran las mujeres, perciben como más atractiva la imagen de arriba, según un estudio realizado en Social Cognition (1) .Los autores del estudio, los psicólogos Brian Meier y Sarah Dionne del Gettysburg College en Pennsylvania, piensan que detrás de esta tendencia podría estar una percepción de poder. El concepto de poder se cree que, psicológicamente, representa el espacio vertical de manera coherente con las metáforas comunes, tales como 'en la parte superior de la escalera corporativa' o 'el rey de la colina'. Así que cuando la gente piensa en diferencias de poder, literalmente, piensa también en diferencias espaciales, los más poderoso arriba y lo menos abajo.
Algunos psicólogos evolucionistas creen que los varones son más deseables a las mujeres cuando están en una alta posición de poder, porque tienen una condición social y recursos considerables, mientras que las mujeres son más deseables a los hombres cuando tienen rasgos asociados con baja posición de poder, tal como juventud y fidelidad.
Fuera de combate
Para ver cómo estos fenómenos psicológicos pueden aplicarse a las interacciones humanas, los autores examinaron cómo puede alterarse la percepción de la atracción mediante la colocación de una fotografía.
Los investigadores pidieron a 29 hombres y 50 mujeres, todos estudiantes en Gettysburg College (con 19 años de media), que vieran imágenes de personas y evaluaran su atractivo en una escala de 1 a 750. El estudio utilizó 30 imágenes de hombres y otras 30 de mujeres.
A cada individuo se le mostró, en un orden aleatorio, todas las imágenes y se les avisó que iban a ver imágenes repetidas durante el estudio. Cada imagen fue vista y evaluada dos veces. La única diferencia entre las dos visualizaciones de cada imagen era que la posición de la imagen fue reajustada. Por ejemplo, si una imagen fue vista en la parte inferior de la pantalla, más tarde aparecería en la parte superior.
Los hombres valoraron las imágenes femeninas situadas en la parte inferior con un 1,8% más atractivas que las mismas cuando estaban en la parte superior de la pantalla. Las mujeres, por el contrario, valoraron las imágenes masculinas en la parte superior de su pantalla, un 1,5% más atractivos que esas mismas imágenes cuando estaban en la parte inferior.
El porcentaje puede parecer pequeño, pero es porque los participantes calificaban la misma foto en diferentes posiciones de la pantalla, actuando con sus propios controles, señala Meier. "Aun así, se encontraron diferencias significativas".
Siempre alguien más alto
En la mayoría de los trabajos en este área se cuentan como medida los tiempos de reacción, explica el psicólogo Thomas Schubert, del Instituto Universitario de Lisboa. Por ejemplo, en un studio (2) en 2005, Schubert, pidió a la gente que identificaran lo más rápidamente como pudieran si las palabras que salian en la pantalla eran "poderosas" o "impotentes". El estudio demostró que la palabra 'master [amo, señor]' fue identificada como poderosa y con mayor rapidez, si se colocaba encima de la palabra "servant [sirviente]". De la misma manera, estas personas fueron más rápidas en reconocer palabras como impotentes (no poderosas), cuando éstas se colocaron debajo de una palabra poderosa. La demora que se produce, cuando las palabras se colocan de manera diferente, se cree que es el resultado de la interferencia cognitiva, cuando el significado de la palabra entra en conflicto con el significado de su posición en la pantalla.
"Es impresionante ver en este estudio, las alteraciones en la atracción humana a causa de meros cambios en la posición de la pantalla. Este es un gran paso adelante como hallazgo de capacidad reactiva", dice Schubert.
Estos resultados podrían ayudar a explicar por qué los hombres, en las relaciones heterosexuales, son con más frecuencia más altas que sus parejas, de lo que cabría esperar entre una gama de alturas de hombres y mujeres. Parece que los hombres prefieren las mujeres más bajas, y las mujeres prefieren los hombres más altos. "La altura en realidad es una señal de poder y, como estamos encontrando en nuestro estudio, de atracción", destacó Meier.
"Lo que me pregunto es si entre los participantes en este estudio, pudiese predominar el pensamiento inconsciente de que las imágenes, según su posición, pudieran ser asociadas con personas más o menos altas", agrega Schubert
- 1. Meier, B. P. & Dionne, S. soc. Cognition 27, 883-892 (2009). | Artículo .
- 2. Schubert, T. J. Pers. Soc. Psychol. 89, 1-21 (2005). | Artículo .






















