Blog dedicado a la divulgación científica y las ciencias humanas

Blog Archive

Licencia Creative Commons

Licencia Creative Commons
Salvo indicación expresa de otra cosa, la licencia de este Blog, Bitnavegantes, se refiere a las traducciones y/o adaptaciones de los artículos, así como algunos artículos propios.

Licencia de Creative Commons
Bitnavegantes by Pedro Donaire is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

Follow by Email

Subscribe to our email newsletter.

viernes, 16 de julio de 2010

Los diamantes descubren secretos de los volcanes


viernes, 16 de julio 2010
Existen unos puntos calientes volcánicos, como los de las islas de Hawai, que siempre han intrigado a los geólogos. Los volcanes se forman por lo común, cuando las placas tectónicas chocan entre sí o se separan, pero la cadena de Hawai se encuentra en el centro de una de estas placas. Ahora, se están estudiando las rocas diamantinas de debajo de la superficie de la Tierra que puedan ayudar a revelar de dónde vienen estos volcanes.

Los científicos tratan de explicar los puntos calientes volcánicos por las columnas del manto, esa gran cantidad de afloramientos calientes y de rocas parcialmente fundidas que irrumpen a través de la corteza arrojando lava. Sólo hay un problema: Aunque la mayoría de los científicos creen que estas columnas del manto existen, no hay pruebas irrefutables de ello. Esto es debido a que el enorme calor y presión que hay debajo de la corteza terrestre hace imposible que los investigadores o sus equipos puedan acercarse.

El geofísico Trond Torsvik, de la Universidad de Oslo, en Noruega, piensa que las rocas volcánicas de donde se obtienen los diamantes, llamadas kimberlitas, podrían estar marcando la presencia de estas columnas. Las kimberlitas se forman a profundidades de 150 kilómetros, o menos dentro del manto, pero dichas columnas podrían traerlos a la superficie. Torsvik y sus colegas, necesitaban averiguar dónde entraban en erupción y si estos lugares coincidían con las supuestas columnas, lo que incluía a dos presuntas "supercolumnas", una por debajo del centro-sur del Océano Pacífico y otra por debajo del sur de África, supuestamente vecinas.

El equipo de Torsvik analizó las kimberlitas, las cuales tenían solamente unos pocos cientos de millones de años de antigüedad (pequeños infantes en comparación con la edad de la Tierra), de África, América del Norte y de otros continentes. Ha pasado suficiente tiempo desde desde que la kimberlitas llegaran a la superficie y que los continentes se hayan desplazado, así que el equipo de Torsvik hizo unos mapas de los continentes tal como estaban hace cientos de millones de años, básicamente, es como rebobinar la tectónica de placas. Una vez descubierto donde se encontraban los continentes cuando las erupciones salpicaron los diamantes, de esta forma podrían averiguar si la cercanía de las rocas podían corresponderse con una columna potencial del manto.

Lo que los investigadores hallaron parecía confirmar la existencia de al menos una supercolumna, la que supuestamente burbujea debajo de África. El ochenta por ciento de las kimberlitas que analizaron entraron en erupción en los últimos 320 millones años, alineados a lo largo de la zona de generación de la columna que los científicos sospechaban que estaba la supercolumna africana y varios puntos calientes más. La correlación sugiere que la columna pudo haberlos traído a la superficie. El equipo publicó sus conclusiones en la edición de 15 de julio en Nature. La exactitud de los resultados, en el supuesto de dicha correlación, se ha establecido en 320 millones de años. Es tan corto el espacio de tiempo geológico que, según Torsvik, es una apuesta segura.

No todos los investigadores están convencidos. Gillian Foulger, geofísica de la Universidad de Durham, en el Reino Unido, y desde hace mucho tiempo en contra de la teoría de la columna del manto, expresa su desacuerdo usando un "fenómeno totalmente independiente de los diamantes" como marcadores de columnas. Tampoco está de acuerdo con las conclusiones del estudio ,acerca de que exista una supercolumna debajo de África, sin una prueba definitiva. "Se supone que existen estas columnas y se asume su ubicación sin pruebas", señala.

En cambio, en defensa de la hipótesis de placas de Foulger, una alternativa que dice ella podría explicar los puntos calientes de Hawai, sin depender de las columnas del manto, es que las placas de la Tierra puede deformarse desde el interior, abriendo grietas que podrían dar lugar a los volcanes lejos de los límites de placas, sin requerir de una actividad extra del manto.

Sin embargo, Torsvik señala que es poco probable que las kimberlitas estén alineadas con la zona de generación de columnas por casualidad. Las probabilidades se sitúan entre 0,1% y el 1%, según el documento.

Esto es suficientemente para David Evans, geólogo de la Universidad de Yale, quien dice que el estudio presta "más apoyo a los orígenes más profundos de las columnas del manto."

"Alguien que no crea totalmente en las columnas lo descartaría", añade Norman Sleep, geofísico de la Universidad de Stanford en Palo Alto, California, pero ofrece buenas evidencias de cómo funcionan estas columnas.

- Referencia: Science-News.org, por Kristen Minogue
- Imagen crédito: USGS



0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

En Google+