4/30/2010 08:49:00 PM | Publicado por Pedro Donaire
Igual que algunas personas no pueden recordar los nombres, Thomas Grüter no puede recordar un rostro. En cambio, este médico, que tiene lo que se denomina prosopagnosia, o ceguera de rostros, utiliza varios trucos para evitar una embarazosa metedura de pata social.

"Lo primero que pienso, '¿A quién puedo esperar y dónde?' decía Grüter. Por ejemplo, si una persona está de pie en la oficina del Dr. Smith, es practicamente seguro que será el Dr. Smith. Grüter también se ha convertido en un experto en el reconocimiento de voces.
Al ocultar intencionadamente esta 'incapacidad', Grüter y otros pasaron bajo el radar de científicos y doctores en este campo. En un ensayo de perspectivas en la revista Science de 23 de abril, Grüter y el co-autor Claus-Christian Carbon, ambos de la Universidad de Bamberg, Markusplatz, en Alemania, sugieren varias razones para éste y otros trastornos cognitivos.
"Estoy convencido de que hay muchas peculiaridades cognitivas y trastornos que no se conocen todavía", señaló Grüter. De hecho, creo que muchos trastornos cognitivos aún están por descubrir.
Ceguera de rostros
Antes de 2005, el trastorno de ceguera de rostros sólo se conocía en los informes de casos individuales y se creía extremadamente raro. La nueva investigación de Grüter y su esposa, ambos médicos, sugirió que un 2,5 por ciento de la población alemana padece este trastorno. "Se deduce, por extrapolación, que puede haber millones de personas que lo sufren de los que nada se sabía", apuntó Grüter.
La cultura puede jugar un papel. Por ejemplo, en una sociedad primitiva y mayoritariamete analfabeta, un trastorno cognitivo sólo llama la atención si, por ejemplo, impidiera que una persona se convirtiera en un arquero experto, dicen los investigadores.
Incluso en las sociedades alfabetizadas, las condiciones difieren si lo perdido depende de qué versión de la enfermedad tiene una persona.
"La dislexia china es diferente de la dislexia europea, ya que los caracteres chinos son totalmente diferentes y requieren diferentes habilidades cognitivas para leerlos", señaló Grüter. "Podrías ser un disléxico de caracteres chinos y no tener problemas para leer los caracteres europeos."
Incluso los tests semánticos detectan individuos con trastornos cognitivos que pierden hasta la etiqueta. Por ejemplo, en el
Benton Facial Recognition Test (BFRT), utilizado por los psicólogos para descubrir la ceguera, a los sujetos se les pide que comparen la foto de una cara de la izquierda con tres fotografías de la derecha y entonces, cuál de las tres es idéntica a la de la izquierda. Normalmente, el problema consiste en que recurren a características coincidentes tales como el nacimiento del cabello y las cejas, en lugar de reconocer la configuración facial, explicaba Grüter.
En resumidas cuentas, los registros normales de algunas pruebas cognitivas podrían no reflejar la realidad.
Detectando sutiles señales
En realidad, las señales sutiles de que alguien no puede reconocer rostros o que es disléxico, sólo pueden presentarse si estás buscando ciertos comportamientos en situaciones de la vida cotidiana, no en una prueba. Esto es porque a menudo están involucradas otras 'subtareas' con los procesos cognitivos. Para aquellos que tienen un tipo de ceguera hereditaria al color llamada
agnosia, ellos podrían comparar la textura de la superficie de un objeto con otro conocido para compensar el deterioro de la capacidad. Del mismo modo, similares subtareas podrían ser utilizadas para la agnosia de voz.
Esto es debido a que estas personas nacieron con este deterioro y nunca han "conocido una cognición normal", escriben los investigadores. Incluso podría ser sumamente difícil para ellos describir su condición a un médico. Si alguien fuera a quejarse a un médico diciendo que él o ella tiene problemas para reconocer a la gente, el médico apenas lo tildaría como a un paciente que no puede recordar los nombres, un problema de memoria muy común.
Cuando Grüter y su esposa, entrevistaron a 700 individuos en Alemania (17 de los cuales, resultaron tener ceguera de rostros), utilizaron entrevistas y preguntas de comportamiento para encontrar aquellos con dicho deterioro cognitivo.
Por ejemplo, se puede pedir a un sujeto que imagine ser recepcionista de un hotel, una situación en la que es vital el reconocimiento preciso las caras, los que tenían ceguera de rostro guardaban varios trucos bajo la manga. Una de ellos dijo que tenía "docenas de estrategias".
"Concretamente, "la mayoría de ellos vienen en pareja, y esto lo hace más fácil. Sólo tienes que recordar qué tipo de pareja'", recordaba Grüter.
Por qué es importante
Pero, si estas personas no están sufriendo, ¿por qué señalar su déficit? "Están funcionando, que no sufriendo", explicó Grüter. "Muchas de las personas con quienes hablamos, decían, "yo pensaba que sólo estaba distraído todo el tiempo, por eso no podía recordar a la gente."
Además, mediante el estudio de estas enfermedades los científicos pueden aprender mucho más sobre el cerebro, un órgano que todavía deja perplejo aun a los más inteligentes. Tal vez los cerebros de personas con ciertas deficiencias cognitivas funcionan de manera diferente con el fin de compensar, causando que "las redes neuronales desarrollen y se conecten de una forma específicamente diferente, lo que les lleve a unos cambios de conducta típica", escriben los investigadores.
En cuanto a cómo Grüter descubrió que tenía ceguera de rostros, fue cuando su esposa estaba viendo un programa de televisión en PBS, que trataba de un chico con una forma grave de ceguera de rostro. "Y ella me dijo, -"Eso es lo tú tienes", a lo que repliqué, -"No, no puede ser", recordó Grüter. "Pero eso era exactamente. Yo no estaba realmente sufriendo por ello, pero ella tenía toda la razón."
-20/04/2010-

Publicado, bajo licencia Creative Commons, por Pedro Donaire
el 4/30/2010 08:49:00 PM. Archivado en la/s categoría/s de
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