El Arte paleolítico se basa en las creencias religiosas

La idea de que el arte paleolítico está basado en creencias religiosas no es nueva. Pero durante años, antropólogos, arqueólogos e historiadores de arte, han entendido estas manifestaciones artísticas como motivos puramente estéticos y decorativos. Eduardo Palacio-Pérez, investigador de la Universidad de Cantabria (UC), revela ahora los orígenes de esta teoría.

"Esta teoría no se origina con la prehistoria, es decir, aquellos que comenzaron a desarrollar la idea de que el arte de los pueblos primitivos estaba vinculado con las creencias de carácter simbólico-religioso fueron los antropólogos", señaló Eduardo Palacio-Pérez, autor del estudio e investigador de la UC.

Esta idea apareció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Hasta entonces, el arte paleolítico se interpretaba como una simple expresión estética y decorativa.

"Al principio, los científicos vieron este arte como la forma en que las gentes del Paleolítico pasaban su tiempo libre, esculpiendo figurillas o decorando sus herramientas", apunta Palacio. Su investigación, publicada en la última edición del Oxford Journal of Archaeology, revela las razones para que dicha interpretación recreacional y decorativa del arte paleolítico se trasladara hacia otra distinta, de carácter religioso y simbólico.

La historia del descubrimiento y estudio de este arte es largo y complejo. El arte paleolítico se compone del llamado arte de efectos, piezas talladas o grabadas en piedra, asta o hueso, incluidas dentro de los depósitos arqueológicos. Estos descubrimientos, que se difunden por la comunidad científica desde 1864, están datados en el mismo período que el resto del material arqueológico y no existía "prácticamente ninguna duda sobre su origen paleolítico".

"El problema vino años más tarde, con el descubrimiento de las pinturas de la cueva de Altamira (en 1879), publicado por Marcelino Sanz de Sautuola y difundido por el geólogo español Vilanova y Piera en una conferencia científica celebrada en Lisboa en 1880. Este arte compuesto de pinturas y grabados en las paredes y techos de las cuevas, no se incluyó dentro de los depósitos arqueológicos ya que se desconocía su antigüedad. La comunidad científica internacional ignoró su origen paleolítico durante 20 años", afirma el investigador.

Palacio explica cómo estos estudios fueron pasando desapercibidos: "Fueron escuchados, pero se les prestó poca atención, porque el formato de las pinturas era demasiado espectacular, demasiado "perfecto" para ser naturalista. Se entendía que el el hombre primitivo no podía hacer arte complejo, algo que no ocurrió así con el arte mobiliar".

Nuevos tiempos para el arte occidental

Entre 1880 y 1900, el concepto de arte fue cambiando en la sociedad occidental. Los antropólogos, arqueólogos e historiadores de arte, comenzaron a considerar otras posibilidades. La teoría y práctica artística que entonces se entendía en Europa cambió con el postimpresionismo, surgió el Art Nouveau y la fotografía se generalizó y, además, llegaron a los museos de las metrópolis muchas piezas artísticas de culturas no grecolatinas y "artes primitivos" de las colonias. "Todo esto produjo una transformación del concepto de arte en sí mismo", explica Palacios.

"En ese época, el concepto de los orígenes y de la naturaleza del arte que tenían los occidentales y los científicos estaban en plena redefinición. A partir de entonces, el arte paleolítico fue reinterpretado en clave simbólico-religioso, justo en el momento que la edad del arte en las paredes fue aceptada", concluye el investigador.

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