La red social de creencias es esencial para el bienestar
Un estudio del sociólogo Mateo Brashears considera que la felicidad proviene de tener firmes creencias y estar rodeado de personas que confirman esas creencias.
Para dar sentido a un mundo complicado y a nuestro lugar en él, los humanos necesitan construir significados. Tenemos que saber qué se espera de nosotros, cómo comportarnos y cómo funcionar ante otras personas. De lo contrario, nuestro sentido del yo está en riesgo.Pero nuestros sistemas de protección de creencias no pueden funcionar sin el apoyo de los demás. Independientemente de "qué religión o sistema de creencias aceptas, si tienes un conjunto de creencias filosóficas que se mantienen fuertes, y a otros que apoyan esas creencias, hay menos probabilidades de que seas infeliz. Es un efecto muy dramático", señaló Matthew Brashears, profesor asistente de sociología de Cornell, y autor del nuevo estudio publicado en la revista Social Networks, que identifica los factores que nos protegen de la infelicidad y de la anomia, en la experiencia individual de la anomia sería perder las referencias.
Brashears, un analista de redes sociales, testeó las teorías de Peter Berger sobre religión y las estructuras de verosimilitud mediante el análisis de datos de la Encuesta Social General, recogidos por el National Opinion Research Center. Se encontró que una creencia con gente afín tiene un efecto de apoyo, donde la creencia y la ayuda por separado no lo hacen. "No se parece sólo a tener amigos, sino que tiene mucho de efecto protector", dijo. "Se necesita refuerzo. Es difícil ser un extraño".
Explicaba Brashears, que nuestra visión del mundo está respaldada por un conjunto de creencias, derivadas desde la afiliación religiosa formal al humanismo secular, que justifican lo que es bueno o malo y proporcionan una sensación de seguridad. Estos sistemas de creencias se ponen a prueba durante las catástrofes.
"De vez en cuando sucede algo que desafía tu percepción del mundo y sacude su núcleo", continuó. "El terremoto de Haití es un desastre que golpea sin razón aparente. Se puede crear una sensación de estar perdido y a la deriva, y cuestiona la manera en que has estado legitimando tu vida, la forma en que has estado viviendo".
Frente a tamaña crisis, las personas de ideas afines se apoyan en sus creencias, "les ayuda a superar el reto sin perder el asimiento de su comprensión del mundo como un todo", reseñaba Brashears. "Si no tienes esa red, es difícil no perder su agarre para justificar por qué debes hacer una cosa y no otra, o por qué el mundo es significativo. Y si pierdes ese agarre, resulta fácil mirar el mundo como un lugar muy amenazador, porque no sabes lo que debes hacer".
Dado que los humanos somos inteligentes, criaturas sociales, y el mundo es impredecible y caótico, nos protegemos con la creencia. "Somos organismos que creamos modelos", dijo Brashears. "Tenemos que crear una forma de entender el mundo a fin de actuar adecuadamente en relación a ello. Y creamos las diversas formas de entender cómo funcionan las cosas en su conjunto".
Sin embargo, las normas son un tanto arbitrarias y varían según la cultura. Para asimilar esto se requiere una justificación desde la visión religiosa al razonamiento filosófico. Aunque tenemos sistemas de creencias para entender el mundo, Brashears dijo, "eso no significa que estemos conectados en el sentido de una religión sobrenatural o metafísica, sino que estamos conectados o 'religados' en el sentido sociológico del término. Creamos significados con nuestros semejantes y nos aferramos a esos significados. Es muy fácil deducir que este estudio muestra que la religión es buena. Bueno, casi. Esto manifiesta que algo como la religión, como apoyo social, puede ser una buena cosa para nosotros".
En el estudio se añade "una importante validación de la reivindicación fundamental de la sociología: Somos criaturas de grupo, creamos mundos sociales y necesitamos que esos mundos sociales se refuercen para sentirnos confortables. Y cuando esos mundos sociales colapsan, vivimos un época difícil".
.31/01/2010.



